Empresarios poderosos eligen lugares alejados para reunirse

Dicen que llegaron menos turistas pero todavía no se sabe cuánto gastan los que están. En la otra punta de esos datos están "los top", que si bien no son tantos, exhiben su poder. Al menos así lo constatan los más de 20 aviones privados que descansan en la pista auxiliar del aeropuerto de Laguna del Sauce y casi no se dejan ver. Para ellos, los emprendimientos Estancia Vik y Laguna Escondida parecen ser sus refugios preferidos este verano, con poca prensa y mucha “cocina”. Todo el mundo habla de Alexander Vik, el empresario noruego que inauguró Estancia Vik José Ignacio, con una inversión superior a US$ 20 millones sobre un predio de 150 hectáreas en la zona aledaña a José Ignacio. El hotel estancia tiene 12 suites cuyo precio oscila en US$ 1.500 la noche, equipadas con arte uruguayo del piso al techo, y afuera polo, golf, spa, e infinidad de amenities. Vik ya está trabajando a full. Este año le sumará un beach house, que funcionará en su propia casa, donde antes estuvieron Guess y Cream. Lo construye el arquitecto uruguayo Carlos Ott con techo de titanio y vidrio, y mucha madera. Y hablando de Ott, otro de los imanes empresarios del verano es Laguna Escondida, que este verano inauguró el club house y ya se instaló como centro de reuniones top del verano.

Surf chic en el campo: así es el hotel que creó una playa a 100 km del mar

A más de 100 kilómetros del mar, nos despertamos, abrimos las cortinas y vimos romper las primeras olas del día desde nuestro balcón. Había tablas, arena y surfistas esperando para entrar al agua, pero estábamos en Porto Feliz, en pleno interior de São Paulo. Esa contradicción entre lo que vemos y el lugar en el que realmente estamos es, probablemente, la mejor manera de empezar a contar nuestra experiencia en Boa Vista Surf Lodge.