El modelo intradomiciliario empieza a escalar (y abre un nuevo capítulo en la gestión de residuos urbanos de Montevideo)

(Por Antonella Echenique) La Intendencia de Montevideo comenzó a implementar un esquema de contenedores intradomiciliarios en barrios residenciales de baja densidad. Esta iniciativa forma parte del Plan Departamental de Limpieza y Gestión de Residuos y comenzó a tomar escala operativa tras una licitación resuelta a fines de 2025.

La resolución, adoptada el 1.° de diciembre del año pasado, dispuso la ampliación de una licitación abreviada originalmente prevista para el suministro de 8.000 contenedores intradomiciliarios de 120 litros, incorporando otras 8.000 unidades. De esta forma, el total del suministro asciende a 16.000 contenedores, según surge del expediente administrativo.

El contrato fue adjudicado a Rontil S.A. por un monto de EUR 139.248,56 (alrededor de $ 6,3 millones) correspondientes al proveedor, mientras que el total de la operación, incluyendo gastos de importación, alcanza los EUR 150.302,74 ($ 6,8 millones aproximadamente). El procedimiento fue tramitado por la División Limpieza y se enmarca en los criterios definidos por la administración departamental para reorganizar el sistema de recolección en zonas residenciales de baja densidad.

En diálogo con InfoNegocios, José María Sosa, director de Rontil, detalló que el volumen exigió planificación de abastecimiento, control de calidad, logística, soporte y coordinación con el cronograma de la Intendencia. Además, señaló que en el llamado participaron varias empresas y que la competencia fue intensa.

La firma opera en el mercado de equipamiento para la gestión de residuos desde 2004 y representa en Uruguay a la marca alemana SULO, fabricante de los contenedores adjudicados. Los equipos fueron producidos en la planta de Herford, en Alemania, y el primer lote de 8.000 unidades ya arribó al país. Tras el proceso de armado y verificación técnica, la IM comenzó la distribución entre los vecinos.

El esquema intradomiciliario que se está desplegando responde a prácticas utilizadas de forma extendida en ciudades de Europa, Estados Unidos y la región para barrios de casas. A diferencia del contenedor comunitario, más habitual en zonas de alta densidad, el sistema reduce la presencia permanente de residuos en la vía pública y traslada la gestión inicial al ámbito domiciliario.

En ese marco, Sosa remarcó que el principal diferencial del modelo no se limita a lo operativo. “Cuando el contenedor está asociado a una vivienda, se genera responsabilidad directa sobre qué se saca, cómo se clasifica y cuándo se dispone”, explicó. Según indicó, en barrios de casas los contenedores comunitarios suelen derivar en usos sin control, con impacto negativo tanto en la clasificación como en el entorno urbano.

Asimismo, el director destacó que este esquema favorece la clasificación en origen, uno de los ejes que el gobierno departamental incorporó dentro de su plan de gestión. Por otra parte, subrayó que la durabilidad del equipamiento resulta fundamental en esquemas de economía circular. “Si los propios insumos de gestión de residuos tienen una vida útil corta, el sistema termina generando nuevos residuos”, afirmó.

La experiencia de Montevideo se suma a antecedentes registrados en otros departamentos, como Canelones, y a implementaciones regionales, en tanto el modelo intradomiciliario es una práctica habitual en mercados más maduros para zonas residenciales de baja densidad.

Por último, Sosa señaló que el proyecto implicó exigencias operativas de peso, más allá del número de unidades involucradas. “Hay planificación de abastecimiento, control de calidad, logística, soporte y cumplimiento de plazos. “No es solo el suministro”, precisó. En ese sentido, sostuvo que este tipo de implementaciones deja aprendizajes que comienzan a incidir en futuras decisiones, en la medida en que se trata de un esquema probado en ciudades de la región y en mercados con sistemas de recolección más desarrollados.

Tu opinión enriquece este artículo:

“Uruguay es hoy uno de los mejores países del mundo para planear inversiones a largo plazo” (Román Viñoly, CEO de Integrated Development)

(Por Cecilia Presa) El empresario reflexiona sobre por qué el país se volvió un lugar estratégico para invertir, cómo nació Médano —un edificio de 50.000 m² que busca redefinir el residencial de alta gama en la costa— y qué aprendizajes de su padre el arquitecto Rafael Viñoly están guiando la nueva etapa de la empresa.

José Cujó, contratista principal del último proyecto de Rafael Viñoly: Médano by Viñoly, un desafío técnico y simbólico en El Pinar

(IN Content) La constructora uruguaya José Cujó S.A., con más de 70 años de trayectoria, participa de la construcción de Médano by Viñoly, la obra residencial que representa el último diseño del arquitecto Rafael Viñoly en vida. Ubicado en la entrada de El Pinar, el desarrollo se caracteriza por su exigencia técnica y su dimensión simbólica, situando a la empresa al frente de una obra de gran complejidad en el mercado uruguayo.