En un mercado chico pero exigente como el uruguayo, crecer de manera sostenida no es un dato, es una decisión. Ilio Martínez lo tiene claro y lo practica desde la gestión comercial de Bimbo Uruguay, donde la ambición no se mide en grandilocuencia sino en consistencia: marcas fuertes, ejecución afinada y una innovación que no se queda en el PowerPoint, sino que baja a la góndola. Ese enfoque le valió el Bronce a Gerente Comercial del Año en la Gala de InfoNegocios 2025, un reconocimiento que pone el foco en cómo se construyen resultados cuando el contexto no regala nada.
Lejos de conformismos, Martínez desafía uno de los mitos más instalados del empresariado local: la idea de que en Uruguay hay que jugar siempre a la defensiva. Con una mirada de largo plazo y una convicción clara sobre el valor de la mejora continua, el gerente comercial de Bimbo habla de liderazgo, de mercado y también de país. En esta entrevista, repasa qué diferencia hoy a su empresa, qué mensaje le daría al presidente de la República y por qué —más que ser el mejor— el verdadero objetivo es mejorar un poco cada día.
¿Con qué mito del empresariado uruguayo le gustaría “romper”?
Con la idea de que hay que conformarse. Creo que se puede hacer empresa en Uruguay con ambición, profesionalismo y mirada a largo plazo.
¿Qué cosas hace su empresa para ser quien es en el mercado y que la diferencia frente a la competencia?
La ejecución en el mercado, las marcas y la innovación en portafolio.
¿Tiene una frase (de película, libro o canción) que nunca olvida o que podría servir como titular del momento que actualmente está viviendo?
No se trata de ser el mejor, sino de mejorar un poco cada día.
¿Qué le diría al presidente de la República si lo tuviera frente a frente en una reunión?
Que Uruguay es admirado en la región por su estabilidad y por la madurez con la que los partidos se alternan en el poder. Cuidar esa previsibilidad y esas reglas claras para que se siga invirtiendo acá.
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