La firma legal FERRERE concretó en diciembre la apertura de su primera sede en Punta del Este (Calle 18 —Baupres— y Calle 28 —Los Meros), un movimiento que marca un hito en su historia y refuerza su presencia física en uno de los polos de negocios con mayor dinamismo del país.
La nueva oficina se suma a la red que la firma ya opera en Uruguay —Montevideo, Aguada Park, Tacuarembó y Colonia— y en la región, con presencia en Paraguay y Bolivia, consolidando a Punta del Este como una plaza estratégica dentro de su esquema de trabajo integrado.
Desde la compañía explicaron que la definición del espacio y su localización respondieron a criterios de calidad, funcionalidad y posicionamiento. “Buscamos un lugar que nos permitiera recibir a nuestros clientes con la calidad que están acostumbrados, en el que nuestra gente pueda trabajar cómodamente, y que fuera un punto estratégico en Punta del Este, con movimiento, con actividad, con vida”, señaló Agustín Mayer West, socio director de FERRERE.
En cuanto al desembolso económico, el ejecutivo indicó que se trató de “una inversión acorde al nivel que tienen nuestras oficinas en todas las ciudades en las que tenemos presencia”, aunque la firma se excusó de detallar el monto concreto de la inversión realizada.
Actualmente, el equipo que opera desde Punta del Este está integrado por tres profesionales, además del personal administrativo, con una estructura flexible pensada para adaptarse a la evolución de la demanda.
“El número se irá adecuando a las necesidades de los clientes, y los profesionales que se trasladen para ahí en función de los negocios que vayan surgiendo”, explicó Mayer West. En ese marco, subrayó que el trabajo en Punta del Este está “totalmente integrado, no solo con Montevideo, sino con las demás oficinas de FERRERE en Uruguay y la región”, y definió a Punta del Este como “un punto neurálgico en un esquema donde, sin importar dónde se encuentren nuestros profesionales, están dentro de la red de FERRERE”.
La decisión de reforzar la presencia física en esta plaza responde, según la firma, al momento que atraviesa el mercado. “Dado el crecimiento que está teniendo Punta del Este y su zona de influencia, por los negocios que allí se generan, nos pareció importante reforzar nuestra presencia con una mayor estructura, que nos permita atender mejor a nuestros clientes, así como las necesidades de ese mercado en expansión”, sostuvo el socio director.
Desde la perspectiva del negocio, la oficina apunta a canalizar una demanda corporativa y patrimonial de alto nivel. Carolina Piacenza, directora de FERRERE en Punta del Este, explicó que la ciudad “concentra una demanda corporativa y patrimonial de alto nivel, con fuerte presencia de inversores regionales e internacionales”. En ese sentido, detalló que desde esta plaza esperan estructurar “inversiones inmobiliarias, financiamiento de proyectos y operaciones corporativas complejas”, además de acompañar a empresas locales, emprendimientos, start-ups y compañías consolidadas que requieren asesoramiento jurídico y notarial especializado.
En cuanto a las áreas con mayor proyección, Piacenza identificó oportunidades en derecho corporativo y fusiones y adquisiciones (M&A), real estate, planificación patrimonial y sucesoria, fideicomisos, aspectos fiscales vinculados a inversiones y a inversores, procesos de residencia y derecho laboral empresarial, con un enfoque integral que combina lo legal, notarial y fiscal. A su vez, destacó que Punta del Este “ya es un polo estratégico para la firma”, tanto por los activos que muchos clientes poseen en la zona como por el rol que la plaza tendrá en la generación y estructuración de nuevas inversiones. “Si bien el real estate sigue siendo un eje relevante, también visualizamos claras oportunidades en sectores como hospitality, turismo de alto nivel, servicios premium y de lujo, tecnología y servicios profesionales”, concluyó.
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