Camponac S.A: óptica que se renueva

(Por Ernesto Andrade) El equipo de InfoNegocios visitó Camponac S.A., una empresa familiar dedicada al rubro de la óptica, a punto de cumplir 100 años de historia. Alejandro Vallendor, gerente general de la empresa trabaja codo a codo con sus dos hijos, esposa y nuera.

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La empresa Camponac S.A. fue fundada por Herman Vallendor, abuelo del actual gerente general Alejandro Vallendor, quien en sus comienzos la llamó Herman S.A.. En el año 1920 el fundador arribó al país, luego de haber sido citado para formar parte del ejército (nuevamente) ya que desempeñó tareas como lugarteniente del Barón Rojo en la Primer Guerra Mundial. Rechazada la petición y una vez en Uruguay, según le cuentan al gerente sus antecesores, su abuelo estuvo en la lista negra de “los yankees por ser alemán,  y de los alemanes por no haber ido a combatir” y los productos se entregaban a escondidas.

Hasta el momento son 4 generaciones que han desempeñado tareas en la empresa, las cuales de forma sistemática cada 20 años atraviesan una crisis, según Vallendor y haciendo especial énfasis en que en este momento Uruguay se encuentra en un período de pre crisis en el cual “todos dicen que hay que bajar el gasto público, pero nadie se anima a decir, qué es el gasto público, en definitiva bajar los sueldos estatales, nadie se anima a ponerle el cascabel al gato”.

El mejor momento de la empresa según Vallendor fue en mediados de la década del 90, señalando que el fuerte de la empresa siempre fue mayorista de óptica. Alejandro Vallendor es óptico técnico y uno de sus hijos está formado en optometría por la Universidad Complutense de Madrid; “hemos luchado por tecnificar al óptico, antes era un artesano, hoy es un técnico, lo logramos en la UTU a nivel terciario” comenta. 

Hasta el año 1998 Camponac S.A. fue representante oficial de la firma alemana Rodenstock, hasta que decidió venir a Uruguay y se deslindó de la empresa uruguaya.

Los productos que se comercializan son importados de Alemania y gran parte son enviados a Argentina y luego por el PEC (protocolo de expansión comercial) por el convenio con Brasil empezaron a enviar hacia allí.

En este momento Camponac S.A representa entre el 8 y el 10% del mercado de las ópticas en un medio muy competitivo “desde que entraron las multinacionales”.

Vallendor resalta el espíritu estructurado alemán; “estar presentes, no bajar las manos,  luchar de continuo, esto es lo que nos ha permitido mantenernos durante casi 100 años” y ser diferentes. 

La empresa sufrió golpes importantes a lo largo de su historia como en la crisis del 82 cuando se llevaron máquinas y remataron entre Banco Montevideo y Banco del Plata y se comenzó de cero. 

“Cuando me llaman los bancos le digo: tengo banquitis, no quiero saber de nada con los bancos”.

Expandirse no está en los planes de la empresa ya que no hay un mercado amplio que lo permita sumado a la gran cantidad de competencia “hay una gran cantidad de venta ilegal”

Ser una empresa familiar tiene sus cosas a favor y otras en contra según señala su hijo encargado de la parte financiera de la empresa, aludiendo a que el hecho de convivir es a veces un obstáculo por la dificultad de llevar los problemas del trabajo a la casa.

Los desafíos siempre están presentes según los Vallendor y todos están de acuerdo que el más importante implica tratar de seguir en el mercado incorporando nuevos productos. 

En los planes está la futura incorporación de una impresora 3D mediante la utilización de un software canadiense que lo que permite es sacar una foto al cliente y producir un armazón de acuerdo al rostro de cada uno “le das un enter y te lo mandan impreso desde Canadá”.

Ser una empresa familiar en Uruguay, ¿cómo es?

“Implica que hoy te levantás y no sabés cuál es la política de mañana. Ya tenemos un mecanismo aceitado, hay un status quo que se va manteniendo, va más allá del avance tecnológico que en Uruguay va más lento, pero más o menos la estructura se mantiene, no hay cimbronazos tan fuertes que genere cambios tan drásticos”.

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