Un lavadero pensado para emplear a personas con síndrome de Down se llevó los US$10.000 de Vitale

El concurso #UruguayPaísDeIdeas de Vitale, que contó con Edinson Cavani como protagonista de los spots publicitarios, llegó a su fin. Cecilia Bassine se llevó los US$10.000 que le permitirán avanzar con su proyecto Lavadero Inclusivo 21, el cual apuntará a emplear a personas con síndrome de Down.

El público votó y eligió al proyecto ganador del concurso de Vitale. Se trata de un lavadero responsable con el medioambiente que empleará a personas con síndrome de Down, idea que fue presentada por Cecilia Bassine, madre de una chica portadora de dicho trastorno genético.

Bajo la premisa de que en Uruguay la tasa de desocupación de las personas con discapacidad supera el 80%, la creadora del proyecto planteó la instalación de un lavadero semi industrial con empleados con síndrome de Down. De esta manera, los trabajadores podrán gestionar y obtener ingresos para su propia sustentabilidad.

El emprendimiento, además de trabajar para empresas y particulares, propondrá un tratamiento responsable del agua con un sistema de reciclaje que colabora con el medioambiente.

Así, gracias al voto del público, Vitale hizo entrega a Bassine de un cheque por US$10.000 para acercar un poco más su idea a la realidad.

“Uruguay es hoy uno de los mejores países del mundo para planear inversiones a largo plazo” (Román Viñoly, CEO de Integrated Development)

(Por Cecilia Presa) El empresario reflexiona sobre por qué el país se volvió un lugar estratégico para invertir, cómo nació Médano —un edificio de 50.000 m² que busca redefinir el residencial de alta gama en la costa— y qué aprendizajes de su padre el arquitecto Rafael Viñoly están guiando la nueva etapa de la empresa.

José Cujó, contratista principal del último proyecto de Rafael Viñoly: Médano by Viñoly, un desafío técnico y simbólico en El Pinar

(IN Content) La constructora uruguaya José Cujó S.A., con más de 70 años de trayectoria, participa de la construcción de Médano by Viñoly, la obra residencial que representa el último diseño del arquitecto Rafael Viñoly en vida. Ubicado en la entrada de El Pinar, el desarrollo se caracteriza por su exigencia técnica y su dimensión simbólica, situando a la empresa al frente de una obra de gran complejidad en el mercado uruguayo.