Los piratas del software se “robaron” US$ 78 millones en Uruguay

Si en tu empresa compraron una licencia de algún programa informático y la instalaron en más de una computadora, eso es ahora calificado directamente como “robo” por las autoridades que rigen el negocio del software. En el Uruguay, la piratería sigue siendo pan de cada día, y en 2010, el porcentaje aumentó de 68% a 69% (la tasa mundial es de 42%), quitándole a las empresas US$ 78 millones. Esto demuestra que todas las medidas dispuestas por BSA (www.bsa.org) la alianza que reúne a los productores de software han sido insuficientes porque lejos de disminuir ha crecido.

Más allá de la pérdida de las empresas, sólo de IVA, el Estado uruguayo se está perdiendo unos US$ 17 millones. Este año, el estudio presentado por BSA en conjunto con la consultora IDC incluyó una encuesta de opinión pública de usuarios de computadoras sobre actitudes y conductas sociales relacionadas con la piratería de programas, conducida por Ipsos Public Affairs. La encuesta reveló un reconocimiento y apoyo a los derechos de la propiedad intelectual (7 de cada 10 creen que justo recompensar a los inventores por su creación) pero en los hechos eso no se plasma. También reconocen que tener programas con licencia es bueno porque tiene varias ventajas como el acceso a asistencia técnica y protección contra hackers y códigos maliciosos (malware).

No solo de carne vive el uruguayo (pero en Del Campo compran a toneladas)

Desde que salieron al mercado en 2019, las ventas de Del Campo, un local de carnes, embutidos y quesos “de autor” absolutamente exclusivos, no para de crecer. Tanto es así que los hermanos Tomás y Gastón Magariños abrieron en 2024 una nueva tienda en Punta Ballena y ahora, a mediados de abril, van por el tercero de la marca. Esta vez en Carrasco y la apuesta es en modo carnicería tradicional.

Louis Vuitton en la Fórmula 1 2026: la solidez de un encuentro entre lujo, velocidad y expansión de experiencias (¿qué nos enseña?)

(Por Marcelo Maurizio y Juan Maqueda) La Fórmula 1 (F1) no es solo un deporte; es un fenómeno cultural que ha captado la atención de millones en todo el mundo. Con un número creciente de carreras y una narrativa cautivadora impulsada por la serie de Netflix "Fórmula 1: Drive to Survive", este deporte ha logrado trascender su naturaleza competitiva para convertirse en un espectáculo multidimensional. 

(Lectura de valor, 4 minutos de lectura, material idea para compartir)