De vender su casa para emprender a posicionarse en el mercado de los helados artesanales (Mondo Gelato abre su primera heladería en Solymar)

La empresa familiar, cuyos productos se comercializan en supermercados y almacenes desde finales de 2023, tendrá su primer local propio junto a su fábrica, que ya produce 250 litros de helado por día.

Acostumbradas a nacer con un local a la calle y recién después pensar en escalar, la mayoría de las heladerías uruguayas sigue un camino bastante lineal. Mondo Gelato eligió exactamente el inverso: primero producción, después góndola y, ahora, tiene todo pronto para abrir su primera heladería propia.

El emprendimiento familiar —gestionado por la familia Reyes— está a semanas de abrir su primer local en Solymar, frente a la planta donde elaboran el producto, lo que corona un recorrido poco habitual en el rubro.

La historia de Mondo Gelato comienza en tiempos de Covid-19. “Mondo Gelato nació en diciembre de 2020, en plena pandemia, pero en realidad hay dos Mondo Gelato”, explicó Jonathan Reyes en conversación con InfoNegocios. El primer intento fue una heladería en la localidad canaria de Sauce, basada en la venta de helados industriales de terceros. “Nos costaba competir con otras heladerías por un tema de calidad del producto, no éramos conocidos, no teníamos marketing y no se generaba ingreso”, recordó. La experiencia sirvió como aprendizaje, pero también dejó en claro que el modelo debía cambiar.

Ese giro implicó una decisión de alto riesgo. Sin experiencia previa en la industria y provenientes de otros rubros, la familia decidió apostar todo al proyecto. “La solución para poder competir fue empezar a elaborar nosotros los helados, y ahí surgió la idea de vender la casa donde vivíamos en Montevideo”, afirmó Reyes, que reconoció que le llevó tiempo convencer a su madre para dar el salto.

El traslado a Ciudad de la Costa marcó el inicio de una etapa completamente distinta: producción propia, foco en calidad y una estrategia pensada desde el inicio para crecer en volumen.

Los primeros pasos fueron artesanales en el sentido literal. “Arrancamos con un mini laboratorio en el fondo de la casa que alquilamos en Ciudad de la Costa, con máquinas usadas que refaccionamos nosotros porque no estaban funcionando”, contó. La inversión inicial rondó los US$ 20.000, destinada a equipamiento, cámaras de frío, un vehículo para reparto y la adecuación eléctrica e industrial del espacio, todo con parte del dinero de la venta de su casa. “Uno calcula que va a gastar X plata y nunca te da, siempre es mucho más”, reconoció.

La experiencia familiar fue clave: su madre, repostera y docente, aportó conocimiento técnico; su padre, el vínculo comercial y social; y Reyes, con formación en informática, se encargó de la formulación y la sistematización de procesos. “Yo soy muy perfeccionista, arrancamos con las recetas y llegamos a un muy buen producto”, señaló. La apuesta fue clara: helado artesanal, cremoso, con ingredientes reales y sabores distintos a los habituales del mercado.

En diciembre de 2023 nació el “segundo” Mondo Gelato, ya no pensado para el consumidor final sino como planta de elaboración orientada a almacenes y supermercados. “Yo no quería hacer lo que hacen todos; quería llegar como fábrica al supermercado y vender masivamente, pero con un producto artesanal de calidad”, explicó Reyes. El desembarco comenzó por almacenes de barrio, donde la barrera de entrada era menor que en las grandes cadenas.

El crecimiento fue sostenido. Hoy Mondo Gelato está presente en más de 60 puntos de venta en Montevideo, Canelones y algunos clientes puntuales en Maldonado. La planta produce alrededor de 250 litros diarios de helado, con un equipo de ocho personas en elaboración y dos vendedores. “En cuestión de dos años agarramos un montón de clientes y por suerte fueron respondiendo”, destacó.

Un punto de inflexión llegó hace pocos meses, cuando comenzaron a vender directo al público desde la planta a través de PedidosYa. “Nos ayudó un montón el delivery, venía gente a conocernos y a comprar a la fábrica”, relató Reyes. La respuesta fue tan positiva que, con una calificación perfecta de 5.0 en Google Maps, quedó en evidencia una oportunidad que hasta ese momento no estaba en los planes inmediatos.

La decisión fue casi natural: abrir una heladería propia frente a la planta. “Todo el mundo me decía que tendría que haber arrancado con una heladería porque tiene más margen, pero nosotros empezamos al revés”, dijo. Tras una reforma en el frente del local, Mondo Gelato se prepara para inaugurar su primer espacio para recibir al público en Solymar en las próximas semanas.

A futuro, la familia mantiene una hoja de ruta clara y prudente. “Hoy el objetivo es ser un referente en el rubro, vendiendo helado artesanal de calidad en supermercados”, afirmó Reyes. Aunque ya recibieron propuestas para franquiciar, la respuesta fue negativa. “No accedimos porque cuidamos mucho la calidad del producto”, explicó. La prioridad está puesta en consolidar la heladería propia, seguir optimizando la planta y escalar de forma controlada.

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