La transición hacia flotas más limpias empieza a tomar forma en organismos públicos. Esta vez, el paso lo dio el Correo Uruguayo, que incorporó seis utilitarios 100% eléctricos de Farizon, marca representada en el país por Santa Rosa.
La operación se concretó tras una licitación para vehículos cero kilómetro de distintos segmentos, adjudicada a fines de 2025 entre seis oferentes. Las unidades ya están destinadas a la logística urbana del servicio postal, un área donde eficiencia, costos operativos y sostenibilidad empiezan a pesar cada vez más en la ecuación.
La Van V6E —modelo elegido— ofrece una capacidad de carga de hasta 1.100 kilos y un volumen de 5,9 m³, con puerta lateral y portón trasero con apertura de 270°, un diferencial clave para tareas de reparto intensivo.
En autonomía, alcanza hasta 260 kilómetros bajo ciclo WLTC, impulsada por una batería de 41,86 kWh. En términos prácticos: puede recargar del 20% al 80% en 35 minutos en corriente continua, un dato no menor cuando se trata de flotas que no pueden detener su operación.
A eso se suma equipamiento en seguridad y asistencia a la conducción, velocidad máxima de 110 km/h y configuraciones pensadas para el uso profesional.
Más allá de las seis unidades, la movida marca un avance en la electrificación del parque utilitario estatal. Para Farizon y Santa Rosa, significa también consolidar presencia en el segmento corporativo y público, donde las decisiones ya no se miden solo en precio de compra, sino en costo total de operación y reducción de emisiones.
En un mercado que empieza a mirar la logística con lentes de eficiencia energética, los eléctricos dejan de ser una promesa y pasan a ser parte del día a día.