Bethel Spa, con su director Álvaro Padín

(Por Santiago Perroni) En nuestra sección “Un Día en …” el equipo de InfoNegocios visitó las oficinas de Bethel Spa y dialogó con Álvaro Padín, director de la empresa.

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¿Cómo surgió hace 15 años la idea de crear Bethel?

Queríamos trabajar en una empresa de servicios. Con mi socia, que es mi esposa, estamos acostumbrados a siempre estar dando más que recibiendo, por nuestros principios cristianos. No podés dar lo que no tenés y nosotros sentíamos que podíamos dar un montón de cosas a través de un lugar de servicios. Podría haber sido un spa o cualquier otra cosa, pero se dio que fue en este rubro.

¿No tenían experiencia en el rubro?

Tenía experiencia en el tema de fitness, pero no en la parte estética. Cuando decidimos hacer esto, nos pusimos a estudiar y nos capacitamos. El dueño no tiene porqué saber acerca del rubro, lo que sí tenés que saber es gestionar. Contratamos gente que nos enseñara a armar un equipo y después pasamos a hacerlo nosotros.

¿Por qué instalaron la primer sucursal en Malvín?

Hace 15 años vimos que los dos o tres referentes del rubro que existían estaban en Pocitos. Era muy difícil competir con ellos porque tenían experiencia y estaban muy bien posicionados. Elegimos esta zona porque no molestábamos a nadie y podíamos tener nuestra clientela propia. Hasta el día de hoy nadie más abrió por acá.

¿Qué los hace destacar de los demás spa?

El servicio que damos. El personal trata a la gente como le gusta que los traten a ellos. Estamos siempre intentando solucionar los problemas que hay y atentos a lo que los clientes necesitan. También tenemos buena aparatología, un equipo con mucho conocimiento. Eso con dinero se logra, pero conseguir gente que pueda amar lo que hace no es tan fácil.

¿Cuántas personas trabajan en Bethel?

Unas 100 personas.

¿Cuán importante es para usted su equipo de trabajo?

Lo es todo.

¿Cuántas sucursales tienen?

Tres en Montevideo, una en Punta del Este y otra en Paraguay.

¿Qué local recibe más gente?

El de Carrasco porque es solo gimnasio y eso hace que la gente se acerque mucho más.

¿Tienen pensado seguir expandiéndose?

La primera experiencia de salir al exterior, que fue en Paraguay, nos salió de forma increíble. Con el flujo de internet podés instalarte en cualquier lado. Teníamos un proyecto para rápidamente ir a otros lados y después entendimos que en Paraguay podíamos crecer muchísimo. Primero queremos fortalecernos allá para después ir hacia otros lados. A no ser que alguien nos llame con la posibilidad de franquiciar ya.

¿Les interesa algún otro país en particular?

No. Tampoco nos interesaba Paraguay en un principio. Se fue dando por conocidos y por clientes. No buscamos ir a Paraguay, sino que la posibilidad llegó a nosotros y se puede dar con cualquier otro país.

Lleva muchos años en el rubro, ¿qué cree que ha ido cambiando en relación al negocio de los spa?

Se acercó mucho más a la gente. Cuando empezamos era casi prohibitivo que alguien se tomara un día de spa para hacerse un tratamiento. Ahora hay mucha más información en Internet. Antes capaz te daba vergüenza acercarte al lugar, sobre todo al hombre. Hoy consultás por teléfono y cualquiera te va a responder. Tenés mucha información del tratamiento antes de venir. Eso nos fortaleció.

¿Se acercan más hombres a Bethel?

Sí. Nosotros abrimos hace 11 o 12 años en Punta del Este y nos sorprendió la cantidad de hombres extranjeros que iban, sobre todo paraguayos. Nos preguntábamos si tardaría mucho en llegar ese hábito a Uruguay. Decidimos abrir un local solo para hombres y nos dimos cuenta que no tenían problema con que vinieran mujeres por masajes o tratamientos. Entonces empezamos a hacerlo mixto. Hoy cada vez son más los hombres que se preocupan por cuidar su estética. El 40% de nuestro público es masculino.

Ofrecen tratamientos, tienen gimnasios y brindan cursos. ¿Por dónde pasa hoy el principal negocio de Bethel?

No sé. No pensamos tanto en eso. Con los cursos comenzamos porque vimos que podíamos ayudar a gente que no tenía trabajo y así instalamos el curso de peluquería. La idea era que con poco dinero pudieran abrirse una unipersonal y trabajar en sus casas o a domicilio. Como la marca Bethel ya era fuerte, la persona está orgullosa de tener un diploma avalado por nosotros y puede acceder a mayores posibilidades laborales. Empezamos así y hoy tenemos más de 20 cursos.

¿Cuál es el curso más popular?

La escuela de modelos. Este año vamos a empezar a salir al resto del país y brindar estos cursos también en el interior.  Estamos abriendo en Colonia, San José, Flores y Florida. En un mes vamos a abrir en Tacuarembó y Rivera.

¿Cómo es su día en Bethel?

No tengo ninguna rutina. A las 7:30 horas ya estoy en algún local porque me encanta estar cerca de la gente. Soy instructor de Power Plate y siempre estoy en alguna sucursal dando clase. No es que estoy encerrado en una oficina. Estoy las 24 horas con el teléfono atendiendo consultas y disponible para el que me necesite.

¿Qué mensaje le daría a un emprendedor que está dando sus primeros pasos?

No soy quien para dar consejos, pero tengo claro que no existe una persona exitosa sin que antes haya fracasado. Cualquiera lo puede decir -y en eso me incluyo-, en algo siempre se falla. Es tal cual el mensaje que transmite una pelea de boxeo: no pierde el que se cae, sino el que no se levanta del golpe.

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