Aluminios del Uruguay, con su Director Jorge Soler

(Por Daniel Castro Veiga) En nuestra sección "Un día en..." que llevamos adelante gracias al apoyo de JB Home & Office y UES conocimos el lugar de trabajo de Jorge Soler, Director de Aluminios del Uruguay. Leé la nota para saber lo que nos contó...

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“Empezamos en 1959 con el primer edificio que utilizó aluminio en la historia del país, que fue el Panamericano. Inmediatamente también en el Ciudadela, que fueron los dos edificios íconos del arquitecto Sichero. Hasta ahí, las aberturas eran de hierro”.

“Estuvimos en los principales edificios de la rambla de Pocitos y Punta del Este. Nuestra actividad principal siempre está ligada a la construcción”.

“La mayoría del volumen de nuestra producción se destina al mercado local, aproximadamente un 30% es exportación de perfiles de aluminio para Brasil y Argentina, mientras que los envases flexibles van principalmente hacia Paraguay, pero también hacia Argentina, Bolivia, Perú y República Dominicana, entre otros”.   

“En valor, envases flexibles representan menor volumen pero el precio por kilogramo es mayor que el de los perfiles de aluminio. Actualmente, hay una baja importante. Brasil ya venía suave desde el año pasado por todos sus problemas político económicos, mientras que la devaluación en Argentina también ha puesto un freno a los pedidos de los clientes. Los importadores se asustan cuando hay una variación cambiaria tan grande, hasta ver cómo tendería a normalizarse”.

“El tipo de cambio es, por lejos, el principal factor de la baja competitividad de todas las empresas productivas. Lo que a partir de enero comenzamos a escuchar desde el reclamo del agro, es exactamente a lo que le pasa a cualquier empresa productiva. El costo laboral local en pesos, que consiste básicamente en lo laboral, energético, fletes y honorarios, medido en dólares, es muy grande”.

“La mayoría de las empresas que producimos exportamos o competimos contra productos importados, o sea que el problema siempre es que no se puede trasladar los costos a los precios. Los precios los determina el mercado y lo que se intenta hacer es mantener los costos más bajos de los precios, sino se pierde. Hoy en día, eso está costando mucho. Obviamente la devaluación reciente de 10% en Uruguay, mejoró un poquito la ecuación, pero a la vez hubo una devaluación de 15% y 50% en Brasil y Argentina respectivamente”.

“No estamos pensando en expandir las actividades de fabricación, al contrario, estamos pensando en reducirlas. Hace 8 o 10 años que, en el país, muchas de las actividades industriales van bajando la fabricación local y aumentan la importación, manteniendo su mercado. Nosotros por ejemplo, tenemos competencias que comercializan perfiles importados, la minoría los fabrica. Eso se está dando en muchas industrias en Uruguay porque el costo del producto manufacturado en el exterior, sobre todo en el este asiático como China e India, terminan siendo menor que fabricarlo aquí, pero la distribución, asistencia técnica, el diseño de los perfiles y la comercialización, siguen siendo el valor agregado que es independiente a fabricación nacional o importada”.

“La actual política económica viene colocando una presión natural sobre las actividades productivas. Hoy es mucho más conveniente comercializar que producir. Hemos visto varias opiniones de economistas que destacan que el tipo de cambio está probablemente 15% o 20% abajo de lo que ha sido la relación histórica con los países que tenemos mayor intercambio, los vecinos americanos, Europa y Estados Unidos”.

“Somos líderes en el mercado de perfiles, la mayor competencia son las importaciones de China. Productos que vienen más o menos subsidiados, a precios muy por debajo de los mercados internacionales. Si bien, en muchos casos, no tienen el nivel de calidad y de respaldo de los productos locales, el precio es un gran problema para competir, que además pone techo a nuestro precio”.

“De lo que se importa actualmente de perfiles aluminios, calculo que el 80% es de orígen chino, cuando históricamente el 80% siempre venía de Brasil y Argentina que tiene grandes productores. Con los vecinos siempre pudimos competir bien, con mayor o menor éxito, pero tenemos una estructura de costos de calidad como para competir, que no pasa con China”.

“Nosotros estamos por un lado los perfiles de aluminio, destinados al mercado de la construcción básicamente y por otro lado con los envases flexibles que apunta más al lado del consumo, donde tenemos líneas de envases para productos farmacéuticos, etiquetas de refrescos, alimentos, lácteos y el “pull” o “liner” de cigarrillos, por ejemplo. Muchos de nuestros productos no tienen aluminio, como las etiquetas de refrescos”.

“Trabajamos envases flexibles para empresas como Montepaz (cigarrillos), Roemmers (farmacéuticos), Salus, Coca-Cola y Pepsi (refrescos), Cousa (alimentos), Conaprole históricamente, además con galletas Solar, María, etc”.

“El volumen de exportación de perfiles podría aproximarse a 3.500 toneladas, mientras que los flexibles rondan las 2.000 toneladas. Los valores de venta, también mantienen una relación aproximada de 2 a 1. Al mirar el total de la facturación, sería casi de 2/3 y 1/3”.

"En perfiles, nuestros clientes directos son carpinteros metálicos. Nosotros no hacemos las aberturas. Diseñamos los perfiles, las ventanas y hacemos la asistencia para que el carpintero la pueda construir, pero también tratamos muchas veces directamente con los inversores o las empresas constructoras de obras grandes”.

“Nosotros tenemos una ventaja ya que, hasta el 97, ésta era la empresa multinacional de origen canadiense Alcan, de las cuales heredamos dos aspectos buenos. Uno es la cultura empresarial, muy humana y de sistemas, con foco en calidad, ética, seguridad de trabajo y respeto por los trabajadores. La otra vertiente va por el lado de la asistencia técnica, si bien ya no hay un vínculo formal, hay personas en Brasil, Argentina y Europa con las cuales seguimos teniendo contacto y nos facilitan el acceso a las nuevas tendencias”.

“Tenemos un sistema de capacitación clásico, donde la empresa apoya a los trabajadores que quieran formarse. Hoy contamos con gente haciendo un MBA financiado casi totalmente por la compañía para alentarlo. Luego esperamos que lo use aquí adentro. También tenemos capacitación interna que consiste en grupos mensuales que se reúnen para discutir sobre la metodología para mejorar los procesos, en una sala fuera del ambiente fabril. Es una dinámica continua tanto de operarios, como de técnicos y jefes”.

Alcan cuidaba su nombre en todo el mundo, por lo que la calidad siempre se cuidó mucho. Eso quedó en nuestra cultura y esperamos lograr transmitirlo a quienes vengan después”.

“Fuimos de las primeras industrias que certificamos el sistema de calidad según la ISO 9001, en 1995. En 1999 certificamos, por primera vez, el sistema de gestión ambiental. Es una forma de auto imponerse un sistema que no permite olvidar el control de los procesos para los desperdicios emitidos”.

“Los procesos que tienen efluentes, los controlamos hace muchos años. Actualmente lo controla la DINAMA. Cumplimos con los requisitos de tratamientos de plantas de efluentes y gases de producción”.

“La empresa factura aproximadamente 35 millones de dólares, donde la relación de precios también se aplica bastante bien. Este año va a caer un poco, porque el mercado de la construcción está cayendo. Nosotros lo estamos sintiendo más fuerte hace un año, debido a que los perfiles son lo último que va en una casa o edificio, pero viene desde hace al menos dos años. Calculo que el mercado caerá cerca de 10% respecto al año pasado. También están cayendo las exportaciones a los vecinos, por los problemas que están afrontando, pero siempre digo: “si pasamos 2002, pasamos cualquier cosa”.”

“Obviamente trabajamos muy cerca de los organismos estatales para la construcción de viviendas, cooperativas, escuelas y liceos, pero el abastecimiento de los perfiles es libre, por lo que ganan los perfiles chinos. A veces uno sufre un poco y piensa que las cosas podrían ser distintas, pero son así. Estamos incentivando una industria muy linda como es la construcción y terminamos incentivando la importación. Es parte de la competencia de libre mercado y no nos podemos quejar”.

“Hemos pasado varios malos años y varios buenos. Es una empresa que tiene dos patas, una es cíclica como la construcción, por lo que no hay que asustarse. La otra pata está en el mercado de consumo, que no tiene ese tipo de dinámica. Una cosa compensa la otra, normalmente. Estamos contentos con nuestra fuerza, creemos que podemos seguir compitiendo bien y las bases de la ventaja competitiva, están siempre en el diseño, la asistencia técnica, la calidad y el nombre, que estampamos en nuestros productos. La gente reconoce eso, lo que permite que hoy tengamos prácticamente la mitad del mercado de perfiles en el Uruguay”.

“Todas las empresas productivas estamos esperando algunos cambios en la política económica que reviertan esa caristía. Hemos pasado por épocas cuando la gente decía “qué caro es Uruguay” y terminamos mal, con devaluación, recesión y gente pasándola mal. Yo creo que esta vez no tenemos por qué terminar mal porque tenemos condiciones como la deuda, que está bien manejada y bien perfilada, pero seguir viviendo de prestado, donde nos parece natural que todos los años aumentemos nuestra deuda en el orden de 2000 millones de dólares, es complicado”.

“En Uruguay, siempre pagamos nuestras deudas, pero le estamos dejando una carga a nuestros hijos y nietos. Si lo que recaudamos con impuestos, no alcanza para pagar el presupuesto, hay que achicarlo. Lo manifestó el propio mismo ministro de Economía, preocupado por el nivel de déficit en la rendición de cuentas. Yo pasé dos choques fuertes, cada 20 años, en el 82 y en el 2002. Espero no se repita en 2022”.

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