Cada verano, varias empresas invierten en sombrillas de playa para regalar a clientes, colaboradores y socios comerciales. Tradicionalmente, esa compra se analiza como una acción promocional más: se compara el precio entre proveedores, se define un diseño y se distribuye el producto.
Pero ¿y si el análisis estuviera equivocado desde el principio?
Una sombrilla corporativa no debería evaluarse como un regalo.
Debería evaluarse como un soporte publicitario.
A diferencia de la mayoría de los artículos promocionales, una sombrilla no desaparece después de un evento, no se consume, no queda olvidada en un cajón ni pierde su utilidad a los pocos meses.
Cada vez que un cliente la coloca en una playa, el logo de la empresa vuelve a estar presente frente a cientos de personas.
La campaña no termina cuando la sombrilla se entrega.
En realidad, ese día recién comienza.
Mientras otros regalos promocionales cumplen su función durante unos días o unas semanas, una sombrilla de calidad puede seguir acompañando a una familia verano tras verano. En cada salida a la playa, el logo vuelve a estar presente, sin contratar nuevos espacios publicitarios, sin imprimir nuevos materiales y sin volver a invertir.
Por eso, la pregunta más importante ya no debería ser cuánto cuesta comprar una sombrilla, sino durante cuánto tiempo seguirá representando a la marca.
Si una sombrilla permanece en uso durante cinco temporadas, la empresa obtiene cinco veranos de exposición con una única inversión. La compra se realiza una sola vez. La exposición de la marca puede repetirse durante años.
Vista desde esa perspectiva, la decisión deja de ser una compra de merchandising para convertirse en una decisión de marketing.
En un mercado donde es frecuente encontrar productos de apariencia similar, la verdadera diferencia no siempre se aprecia el día de la compra. Suele aparecer con el paso del tiempo, cuando la resistencia de los materiales, la estabilidad de la estructura y la conservación de la lona comienzan a marcar el verdadero rendimiento del producto.
Lo contrario también ocurre. Si la sombrilla se rompe al primer viento, pierde rápidamente su color o deja de utilizarse por fallas en su estructura, la campaña también termina antes de tiempo. La inversión publicitaria desaparece junto con el producto.
Existe además otro aspecto que muchas veces pasa desapercibido: la imagen.
Cuando una empresa coloca su logo sobre una sombrilla, esa sombrilla pasa a representar a la marca.
Si cinco años después continúa viéndose en buen estado, transmite exactamente los mismos valores que la empresa quiso comunicar cuando la entregó: calidad, solidez y confianza. Si, por el contrario, se rompe al primer viento o presenta un deterioro prematuro, el mensaje que recibe el consumidor puede ser exactamente el opuesto.
En definitiva, no se trata únicamente de cuánto dura una sombrilla. También se trata de cuánto tiempo protege la imagen de una marca.
Con más de 45 años de experiencia en el mercado uruguayo, y única con un catálogo con más de 20 modelos de sombrillas, Dolby S.A. entiende que la verdadera prueba de la calidad no está únicamente en las especificaciones técnicas, sino en el paso del tiempo.
En un mercado donde muchas promesas se apoyan en catálogos o fichas técnicas, la empresa con su know how, puede demostrar la vida útil real de sus productos con la experiencia acumulada a lo largo de décadas y con el desempeño de casos concretos de sus sombrillas tras varias temporadas de uso. Esa trayectoria convierte a la durabilidad en un hecho comprobable y no solo en una promesa comercial.
Quizás la pregunta más interesante sea otra.
¿Qué otro regalo promocional sigue mostrando el logo de una empresa cinco años después de haber sido entregado?
Muy pocos pueden seguir cumpliendo esa función cinco años después.
Por eso, una sombrilla corporativa deja de ser un simple obsequio el día en que llega a manos del cliente. Desde ese momento, se transforma en un cartel publicitario que acompaña a la marca verano tras verano.
Y cuando está diseñada para durar, también lo hace la inversión que la empresa realizó en su imagen.
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