La culpa no la tienen las redes sociales sino los abusadores

Daniel: "Me parece correcto que el uso de las redes sociales sea restringido en los entes del estado. En lo que es mi experiencia también lo está en la mayoría de los privados. Facebook y Twitter son las herramienta mas útiles para perder el tiempo en el trabajo. Además de prestarse para vulnerar muchos de los principios que tienen cumplirse en cualquier oficina, como la confidencialidad. Hay gente que publica absolutamente todo en su muro (de FB) o en el Twitter, sin pensar en las consecuencias. Ni siquiera estoy tocando el tema de la pérdida de productividad que esto ocasiona. Con respecto a las herramientas informáticas creo que lo mejor es el uso de herramientas de comunicación y transferencias de datos (que usen internet) pero internas. Entiendase por esto una red en Windows Messenger (no el Live Messenger) o Sametime. O cualquier otra diseñada internamente pero que limite quienes son los que se loguean para de ese modo evitar el ocio en la oficina. A lo mejor mi opinion suena un poco "castrista" pero creo que a la oficina se va a trabajar".

Y vos ¿utilizás las redes sociales en tu trabajo? ¿Para qué? Contanos aquí.

Todavía hay tiempo para sacar la visa e ir a Estados Unidos (sistema prioritario para uruguayos rumbo al Mundial 2026)

La Embajada de Estados Unidos mantiene un esquema de citas prioritarias para la visa destinada a quienes compraron entradas para el Mundial 2026. La medida alcanza a uruguayos que aún planean viajar al torneo, mientras crecen las solicitudes de periodistas. A su vez, la visa B1/B2 -la más solicitada- registró 23.444 emisiones en 2025. Aún no hay datos sobre el impacto del Mundial, aunque el proceso sigue con normalidad.

Del Mundial a los negocios: Paraguay y Turquía fortalecen lazos comerciales con foco en agroindustria, carne y maquila

(Por MV) La Albirroja enfrentará a Turquía (oficialmente Türkiye desde el 2022) este sábado a las 00:00 en un partido que despierta expectativa entre los aficionados paraguayos. Pero más allá del fanatismo, la pasión por el fútbol y el clima mundialista, el cruce también abre una oportunidad para observar una relación que viene ganando terreno fuera de la cancha.