Tras la firma del acuerdo, el subsecretario de Economía y Finanzas, Martín Vallcorba, destacó que el alcance de la medida va más allá del turismo. “La mejora de la conectividad, aumentar la cantidad de pasajeros, aumentar las frecuencias, no solo es un tema que hace a la política de turismo, sino que es un elemento que mejora la infraestructura de la competitividad de la economía uruguaya”, señaló.
Para Vallcorba, la condición geográfica de Uruguay vuelve especialmente relevante contar con mejores conexiones internacionales. “Uruguay es una economía pequeña, abierta, alejada de los centros económicos mundiales y, por lo tanto, todo lo que podemos hacer para mejorar la conectividad son elementos que favorecen el turismo, pero además generan mejores condiciones para traer inversiones, mejora el clima de negocios, promueve la innovación”, sostuvo.
En ese sentido, el jerarca ubicó al nuevo régimen dentro de una estrategia económica más amplia, orientada a generar condiciones para un mayor crecimiento. Según explicó, mejorar la conectividad forma parte del conjunto de políticas que el Gobierno viene impulsando para fortalecer la economía uruguaya y no solamente para incrementar el flujo turístico.
La herramienta establece un fondo conjunto de hasta US$ 2,5 millones por año, con incentivos dirigidos a las compañías aéreas que logren captar pasajeros adicionales o incorporen conexiones que no hayan operado regularmente en el período establecido. El régimen tendrá inicialmente una vigencia de un año y podrá extenderse hasta cuatro, según las condiciones previstas.
El anuncio también se da en un contexto en el que el Gobierno busca combinar crecimiento económico con mejoras en los ingresos y las condiciones de vida.
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