El cazón y el angelito están "salados" (sobre todo si te los hacen pasar por bacalao noruego)

Esta semana, y particularmente el viernes Santo, cuando muchos uruguayos, católicos o no, suelen consumir bacalao por tradición, tené cuidado que no te engatusen. Si sos frecuente consumidor de pescados, te habrás dado cuenta que en el mercado están faltando algunas variedades habituales como el cazón y el angelito, dos pescados de “apariencia” similar al tan codiciado bacalao noruego. Parece que los hábiles mercaderes de la pesca han retirado del mercado estas variedades para “charquearlas” y hacerlas pasar por bacalao. Para ejemplificar, un kilo de cazón cuesta habitualmente menos de $ 200 y ahora “salado” tipo bacalao ronda los $ 450.

Para leer la nota completa y opinar hacé clic en el título

Seguramente la semana próxima se libere al mercado nuevamente el cazón y el angelito, y otros pescados vuelvan a sus precios normales. “Un kilo de brótola que hoy cuesta $ 240, seguro bajará a $ 200”, nos dice una experimentada vendedora de pescado, que recibe su mercadería directamente desde La Paloma. El famoso bacalao noruego se elabora con el mejor tipo de bacalao, el Gadus Morhua, capturado en las frías, puras y cristalinas aguas de la costa de Noruega. Se sala a través de un proceso tradicional que dura entre 18 y 21 días. En el Mar de Barents se concentra la mayor población de bacalao del mundo. Su dieta comienza con zooplancton, Krill, camarón antártico y otros crustáceos para ampliarse a peces pequeños según va creciendo. Ya adulto, se alimenta de arenques fundamentalmente. Todo esto proporciona a este pescado blanco, en su presentación en fresco, un aroma suave y dulce, así como una carne firme y blanca que se lamina con facilidad.

Tu opinión enriquece este artículo:

Brasil mueve el tablero (y Uruguay se prepara para captar más inversiones en 2027)

Las recientes elecciones en Brasil podrían acelerar el interés de empresarios e inversores por Uruguay, un país que se posiciona como alternativa para quienes buscan diversificar su patrimonio, acceder a beneficios fiscales y operar en un entorno de estabilidad jurídica. Así lo señaló a InfoNegocios Matías Ruvira, abogado y escribano, director de RVA, quien sostuvo que el proceso ya lleva varios años, pero que el escenario político brasileño puede impulsar decisiones que estaban pendientes.