En ese sentido, Ruvira anticipó que 2027 podría ser un año de mayor movimiento de inversiones brasileñas en Uruguay. Según explicó, el fenómeno comprende tres perfiles: quienes trasladan efectivamente su residencia fiscal al país, quienes invierten en inmuebles o gestionan capitales desde Uruguay sin radicarse de forma permanente y quienes tramitan la residencia legal como una alternativa para instalarse en el futuro. “La elección de alguna forma afianza este proceso que se venía dando”, afirmó.
Entre quienes deciden mudarse, el principal atractivo suele ser fiscal, aunque la seguridad jurídica y la percepción de que en Uruguay se respetan las reglas de juego también pesan en la decisión. Ruvira identificó a empresarios y personas que están finalizando su vida laboral como los perfiles más habituales entre los brasileños que buscan radicarse en el país.
En materia tributaria, Uruguay ofrece, entre otros incentivos, el régimen conocido como Tax Holiday, que permite acceder a determinadas exoneraciones sobre rentas del exterior durante un período de 11 años, según las condiciones aplicables. A esto se suman oportunidades en el mercado inmobiliario y en actividades empresariales vinculadas a regímenes fiscales específicos. "Uruguay es atractivo desde el punto de vista societario y fiscal" resumió el director de RVA.
Además del sector inmobiliario, Ruvira destacó oportunidades vinculadas al software, las sociedades holding y las actividades de trading, así como las ventajas que pueden encontrar empresas brasileñas que buscan desarrollar operaciones fuera de su mercado de origen. Sin embargo, advirtió que el interés no se traduce necesariamente en una mudanza inmediata. "No es nunca una decisión que se tome de un día para el otro o en base a un único factor", señaló.
De cara a 2027, la oportunidad para Uruguay no se limita a Brasil. Según Ruvira, también existe interés de personas de Europa y Estados Unidos que buscan estabilidad, previsibilidad y un entorno menos atravesado por tensiones políticas o geopolíticas. En contraste, sostuvo que el interés de los argentinos por radicarse o invertir en Uruguay está actualmente por debajo de los niveles registrados durante la pandemia. Para el director de RVA, el desafío será aprovechar esta oportunidad y preservar la reputación internacional del país. "Es un gran desafío para Uruguay poder cuidar esa marca país y esa reputación que está construyendo internacionalmente y que tanto lo beneficia", concluyó.
Tu opinión enriquece este artículo: