En un país donde cada Eliminatoria se vive como una final y cada Mundial como una causa común, el camino a la Copa Mundial de la FIFA 2026 empezó a jugarse también fuera de la cancha. Esta vez, en las góndolas, en los estados de cuenta y hasta en las redes sociales. Varias empresas que operan en Uruguay activaron promociones que prometen llevar hinchas a Estados Unidos, México y Canadá, en una carrera donde el premio es tan simple como soñado: ver a la Celeste en vivo.
A la tradicional asociación entre consumo masivo y grandes eventos deportivos se suman bancos, automotrices y plataformas digitales, todos apalancados —directa o indirectamente— en el rol de Visa como socio histórico del torneo, que este año tendrá lugar entre el 11 de junio y el 19 de julio. El resultado es una oferta amplia, como también lo está siendo la demanda por participar y ganar.
En el retail, Tienda Inglesa volvió a apostar fuerte con su promoción “Convocado Mundialista”. La mecánica es directa pero no menor: participan quienes realicen compras en sus locales —incluyendo sus formatos Smart y Farma— siempre que paguen con tarjetas Visa. Cada $ 500 generan una chance, con incentivos adicionales que elevan la apuesta: productos de marcas patrocinadoras duplican las oportunidades y el uso de la tarjeta de crédito Itaú Tienda Inglesa las triplica. El premio es el paquete completo: pasajes, alojamiento, traslados y entradas para partidos de la fase de grupos.
Por su parte, la empresa Doña Coca realiza un sorteo entre todas las personas que compren cualquiera de sus productos de dos viajes para dos personas para ver jugar a la Selección Uruguaya en Mundial 2026, con 3 noches de alojamiento incluidas y entradas a los tres primeros partidos de Uruguay. El cliente deberá enviar una foto completa de su ticket por Whastapp al número 094600731 o a través de la app Ahorra Fácil. La promoción es válida hasta el 20 de mayo de 2026.
En la misma línea, Banco Itaú capitaliza su alianza con Visa con una campaña centrada en el uso de tarjetas de crédito. A diferencia del retail, aquí el monto no es determinante: cada compra suma una chance, siempre que el cliente haya activado previamente su participación desde la app o la web del banco. Quedan fuera, como es habitual, operaciones como adelantos en efectivo o pagos de servicios fuera de débitos automáticos.
BBVA se mueve en un terreno similar, aunque con un énfasis mayor en la fidelidad. Sus promociones —que según lo reportado pueden alcanzar hasta 50 lugares— premian la acumulación de consumos mensuales con tarjetas de crédito, en algunos casos condicionados a mínimos de gasto.
Más allá del sistema financiero, también hay propuestas que apelan a la creatividad. Hyundai Uruguay lanzó una campaña digital donde el requisito no es comprar, sino demostrar pasión. Los interesados deben registrarse en su sitio y subir un video o foto alentando a la selección. El premio apunta a un partido: Uruguay vs. España en Guadalajara (México), con pasajes, tres noches de hotel y traslados incluidos.
En el universo de consumo masivo, Coca-Cola mantiene su vínculo histórico con el torneo a través de su plataforma digital y el escaneo de códigos en envases o registro de facturas. La dinámica combina premios instantáneos —como merchandising— con sorteos finales por experiencias “Hospitality 2026”, que incluyen no solo entradas sino acceso a zonas exclusivas en los estadios. La letra chica importa: participan únicamente determinados lotes identificados por tapas específicas, y es obligatorio conservar tanto el envase como el comprobante de compra.
Algo similar ocurre con Powerade, que apela a una mecánica más directa, con tapas doradas que habilitan la participación por viajes.
Por su parte, Unilever, a través de marcas como Rexona y Axe, propone una dinámica de compra y registro. Los consumidores deben ingresar datos del producto —como lote y hora de fabricación— en un sitio web específico, manteniendo siempre el envase y el ticket. El diferencial está en el tipo de premio: experiencias hospitality, con acceso a espacios exclusivos dentro del estadio, comida y bebida incluidas.
En paralelo a estas iniciativas privadas, la propia FIFA habilita registros anticipados que otorgan prioridad para la compra de entradas, mientras que Visa articula gran parte de las promociones que incluyen paquetes completos, consolidando su rol como puerta de entrada al evento.
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