Las marcas pagan "peaje" con sus promos de verano

El primer fin de semana de enero explotaron todos los balnearios de la costa uruguaya. Según se estima, llegaron a pasar en hora pico entre 2.500 y 3.500 vehículos por hora en el peaje del arroyo Pando, el punto más estratégico (11 cabinas en total) donde las marcas tienen público cautivo, ávido por regalitos. Según estimó Pablo Ramírez, director de Promomedia Uruguay, licenciataria de todo lo que es publicidad y promociones de los peajes bajo la órbita de la Corporación Vial del Uruguay, esta temporada se está moviendo mucho en entrega de productos y folletería. Por citar un ejemplo, el fin de semana pasado, Salus entregó en apenas cuatro horas, todas las botellitas de agua que había previsto entregar en una jornada de ocho horas. Otra marca que se la jugó por el peaje fue Pantene, que entregó frascos de acondicionador (valor 90 pesos) y galletitas Club Social. “Todo esto tiene un valor percibido que suma unos 150 pesos” dijo Ramírez, quien reconoció que este año se está “trabajando muy bien” en el peaje de Garzón (Rocha) donde principalmente se entrega folletería de free shops fronterizos, de restaurantes y hoteles de rocha y la grilla de espectáculos de El Tartamudo de Punta del Diablo. Y tanto han aceitado el mecanismo en los peajes que ya están estudiando proyectos para aportar su know how en Argentina y Paraguay.

¿Puede Paraguay convertirse en un polo regional de inteligencia artificial y generar un cambio de paradigma tecnológico?

El acuerdo anunciado entre Paraguay y la República de China (Taiwán) para desarrollar infraestructura de inteligencia artificial (IA) abrió un debate sobre la capacidad real del país para sostener un proyecto tecnológico de gran escala. Mientras el Gobierno proyecta posicionar a Paraguay como un referente regional en IA, apoyado en su energía renovable, especialistas advierten que el desafío no se limita a la disponibilidad eléctrica, sino que también involucra infraestructura digital, planificación estatal y capacidad de ejecución para competir en una industria dominada por las principales potencias tecnológicas del mundo.