En diálogo con InfoNegocios el Dr. Matías Ibáñez, fundador de Clínica Pellet Chile y Uruguay, señaló que el consumo de alcohol entre los jóvenes no desaparece, sino que se redefine. “La Generación Z no elimina el consumo: lo modifica. Prefiere moderación, bienestar y experiencias sin resaca”, explicó, destacando que este público valora especialmente las marcas que desarrollaron líneas 0.0, los bares y restaurantes que amplían sus cartas sin alcohol y las bebidas funcionales orientadas a la salud.
Asimismo, el especialista advirtió que la rentabilidad del segmento sin alcohol está creciendo a un ritmo superior al del mercado total. “El modelo tradicional competía por volumen; el nuevo, por bienestar y diversidad. Las empresas que ofrecen alternativas sin alcohol generan ventas adicionales, fidelizan públicos jóvenes y amplían los momentos de consumo”, señaló.
Por otro lado, el Dr. Ibáñez señaló que el fenómeno comenzó impulsado por regulación y conducción responsable, pero hoy responde a un cambio estructural en hábitos y prioridades. “Las nuevas generaciones priorizan el rendimiento, salud mental y productividad. Las empresas líderes no reaccionan, se anticipan, ya que, desarrollan productos sin alcohol antes de que la demanda sea masiva para consolidar su posicionamiento estratégico”, comentó.
En ese sentido, Clínica Pellet Uruguay observa que quienes deciden reducir o suspender el consumo de alcohol, incluso de manera temporal, experimentan beneficios concretos, como mejor calidad del sueño, menor ansiedad, más energía diaria y mayor claridad en su vida cotidiana. “Muchos pacientes llegan sorprendidos por los cambios que experimentan. No se trata de prohibirse, sino de elegir cómo quieren sentirse y cómo quieren vivir su día a día”, indicó el médico.
Además, el especialista destacó que el estigma sigue siendo un obstáculo. “Todavía se cree que pedir ayuda o cuestionar el consumo es algo extremo. Sin embargo, atendemos a personas funcionales, profesionales, padres y madres de familia que buscan recuperar el control y vivir mejor”, señaló. En este contexto, el abordaje preventivo es clave, especialmente durante épocas de mayor consumo social, como el verano.
Entre las recomendaciones de la clínica se incluyen planificar actividades donde el alcohol no sea central, anticipar la presión social comunicando la decisión de no beber, incorporar alternativas sin alcohol como mocktails o jugos naturales, priorizar el descanso y buscar apoyo profesional si el consumo genera malestar o resulta difícil de controlar.
Según datos oficiales, el alcohol sigue siendo un desafío para la salud pública en Uruguay: el 82% de los estudiantes de secundaria ya ha probado la sustancia, y se estima que casi 300.000 uruguayos presentan un consumo problemático. Frente a este escenario, el Dr.Ibáñez sostuvo: “Elegir estar sin alcohol no es una renuncia, es una decisión de autocuidado. Y cada vez más personas entienden que disfrutar también es hacerse cargo de su salud”, concluyó.
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