Eso que transformó las tardes de juego en MVD (se llama Risueño y crece cada vez más)

Hace apenas un año que abrieron, pero desde entonces ya han pasado por Risueño, en promedio, unos 800 niños por mes, mostrando cómo este espacio ubicado en el corazón de Pocitos se convirtió rápidamente en uno de los lugares favoritos de los chicos, que pasan allí las tardes entre juegos de roles. Hablamos con Paula Martínez, fundadora de Risueño, para saber cómo surgió este emprendimiento.

Hace un año, en el pleno barrio Pocitos –más precisamente en Carlos María Maeso esquina Luis de la Torre–, nacía Risueño, un espacio familiar pensado “desde una mirada diferente: poniendo a los niños en el centro de la experiencia”, señala su fundadora, Paula Martínez, agregando que Risueño es “un lugar donde también es posible, estando fuera de casa, jugar, imaginar, explorar y compartir en familia con libertad y seguridad”.

Según dijo Martínez a InfoNegocios, esta propuesta surgió con el objetivo de crear un espacio especialmente diseñado para acompañar a las familias durante las tardes de la semana y los fines de semana. El público objetivo: niños desde la primera infancia hasta los 10 años.

Desde el comienzo Risueño implicó una inversión de más de 80.000 dólares, destinados principalmente a la restauración y transformación de la casa, acondicionándola a cómo Martínez se la imaginaba: “un lugar alegre, seguro y familiar, donde cada detalle estuviera pensado para acompañar la experiencia de niños y adultos”.

¿Qué diferencia a Risueño de un pelotero o de otros espacios pensados para el mismo público? Según su fundadora, uno de los principales diferenciales del espacio es su propuesta de juego de roles, que recrea una pequeña ciudad a escala infantil donde los niños pueden convertirse en quienes quieran ser: jugar a la tienda, al restaurante, a la veterinaria, disfrazarse, crear historias y compartir con otros niños.

“A esto se suma un gran laberinto, de tres pisos, pensado para los desafíos físicos, la aventura y el movimiento”, agregó Martínez, señalando que “desde que abrimos nos han visitado unos 800 niños por mes, en promedio, siendo el lugar favorito para pasar las tardes entre semana o los fines de semana e incluso en vacaciones”.

“La calidez y el amor que trasmitimos –sostiene la emprendedora– hizo que nos elijan, que elijan Risueño, también para festejar cumpleaños, bienvenidas, despedidas, días de la familia y reuniones escolares”.

Según la fundadora de Risueño, desde el comienzo apostó especialmente por un espacio en el que cada elemento se integrara a la identidad del lugar y, al mismo tiempo, respondiera a las necesidades de los niños y las familias que lo visitaran. Es decir, desde la carpintería, la pintura, los equipos de climatización, los juegos, las luminarias y hasta los pisos, todo fue seleccionado y proyectado cuidadosamente, buscando que todo conviviera en armonía y ayudara a construir la experiencia que hoy identifica a Risueño.

“Desde el primer día entendimos que no queríamos simplemente abrir un salón de juegos. Queríamos crear un lugar con identidad propia, donde cada rincón estuviera pensado para los niños, pero también para que las familias se sintieran cómodas, seguras y como en casa”, cuenta Martínez, señalando que la experiencia se completa con una propuesta gastronómica rica, casera y pensada para disfrutar en familia.

“Llegar a nuestro primer año nos llena de felicidad –remarca la fundadora–, porque empezamos con un sueño enorme y mucho esfuerzo y, hoy, podemos mirar hacia atrás y ver todo lo que construimos. Cada familia que nos eligió, cada cumpleaños, cada tarde de juego y cada niño que salió de Risueño con una sonrisa hicieron que todo valiera la pena”.

Con la mirada puesta en el próximo año, Martínez se prepara para una nueva etapa de crecimiento, proyectando ampliar Risueño desde el equipo de trabajo a llevar la propuesta a otros puntos de Montevideo con una única intención: que más familias puedan disfrutar de una experiencia pensada desde el juego, la imaginación y el encuentro.

Tu opinión enriquece este artículo:

“Una hoja en blanco”: Visa anticipa cómo las stablecoins pueden cambiar los pagos (Argentina ya mueve US$ 88.500 millones)

(Por Juliana Pino) Antonia De Souza, Head of Blockchain & Cryptocurrencies de Visa, fue una de las principales expositoras del Fintech Meetup Córdoba y puso el foco en el avance de las stablecoins como infraestructura para pagos. Según los datos que presentó, Argentina ya registra US$ 88.500 millones en operaciones vinculadas a cripto, con un crecimiento interanual del 15,3%.

De 100 a 1.000 clientes (LicitaUY prepara su salto tecnológico y apunta a Latinoamérica en 2027)

LicitaUY se prepara para dar en noviembre un nuevo paso en su desarrollo con el lanzamiento de la primera fase de su plataforma SaaS de compras públicas, una herramienta que busca simplificar uno de los principales obstáculos que enfrentan las empresas para venderle al Estado: el tiempo y la complejidad del proceso. “En cinco minutos va a poder armar su licitación”, adelanta Marianne Meleras, CEO y fundadora de LicitaUY, sobre una plataforma que automatizará buena parte del proceso y permitirá a las empresas pasar de recibir un llamado a tener su oferta prácticamente pronta para presentar.

El e-commerce local se acerca a US$ 3.000 millones y al 5% del PIB (apunta a llevar las ventas a mercados internacionales)

(Por MV) El comercio electrónico paraguayo entra en una nueva etapa. Con un mercado que este año podría superar los US$ 3.000 millones y acercarse al 5% del PIB, el sector busca seguir consolidando las ventas digitales dentro del país y avanzar hacia un modelo de comercio electrónico transfronterizo que permita a las empresas locales colocar sus productos en mercados regionales e internacionales.