En su discurso “a la barra” Mujica se comprometió a “barrer la indigencia”.

Saliéndose varias veces del protocolo, Mujica fue fiel a su estilo. Se bajó del Pepe Móvil y caminó hacia la Plaza Independencia a lo largo de unas cuatro cuadras. Después de recibir la banda presidencial de manos de Tabaré Vázquez, lo acompañó y bajó a saludar a los ahora ex ministros. Todos los ministros entrantes, salvo las mujeres y el ministro de Salud Pública, Daniel Olesker, vistieron traje y corbata. Previo al breve desfile militar dio un sobrio saludo de mano a la plana mayor de las fuerzas militares y policiales, en su calidad de comandante en jefe de las Fuerzas Armadas. En su discurso “a la barra”, totalmente improvisado, Mujica cambió el tono y puso énfasis en el compromiso de “barrer la indigencia y bajar un 50% la pobreza”. Afirmó que “no por estar arriba, tu corazón y tu compromiso dejan de estar abajo”. Arengó al pueblo con un “no al odio, no a la bronda, no al escepticismo, no al criticismo” y a redoblar la lucha porque “derrotados son sólo aquellos que dejan de luchar. Viva la Patria, viva el Uruguay, viva América Latina”. Durante los saludos protocolares con los representantes extranjeros, Mujica recibió varias invitaciones, entre ellas a México y Francia.

Todavía hay tiempo para sacar la visa e ir a Estados Unidos (sistema prioritario para uruguayos rumbo al Mundial 2026)

La Embajada de Estados Unidos mantiene un esquema de citas prioritarias para la visa destinada a quienes compraron entradas para el Mundial 2026. La medida alcanza a uruguayos que aún planean viajar al torneo, mientras crecen las solicitudes de periodistas. A su vez, la visa B1/B2 -la más solicitada- registró 23.444 emisiones en 2025. Aún no hay datos sobre el impacto del Mundial, aunque el proceso sigue con normalidad.

Del Mundial a los negocios: Paraguay y Turquía fortalecen lazos comerciales con foco en agroindustria, carne y maquila

(Por MV) La Albirroja enfrentará a Turquía (oficialmente Türkiye desde el 2022) este sábado a las 00:00 en un partido que despierta expectativa entre los aficionados paraguayos. Pero más allá del fanatismo, la pasión por el fútbol y el clima mundialista, el cruce también abre una oportunidad para observar una relación que viene ganando terreno fuera de la cancha.