¿Cuál fue el momento en que más orgullosos se sintieron de pertenecer a este equipo?
Cada vez que termina una gira sentimos orgullo, pero no únicamente por haber cumplido con la logística. Lo que realmente nos llena de satisfacción es ver el resultado final de meses de trabajo invisible.
Cuando una delegación vuelve a su casa con la sensación de haber vivido una gran experiencia, cuando los deportistas pudieron enfocarse únicamente en competir y los entrenadores no tuvieron que preocuparse por nada más, entendemos que todo el esfuerzo valió la pena.
Rodrigo Fernández, director de ventas y operaciones.
Detrás de cada viaje hay cientos de decisiones, imprevistos resueltos y horas de coordinación. Por eso, el momento más gratificante siempre llega cuando vemos que todo fluye y que las personas disfrutan sin siquiera imaginar la cantidad de cosas que sucedieron detrás para que eso fuera posible.
¿Cuál es el mayor desafío y el momento más exigente que atravesaron juntos?
En una industria como la nuestra, los desafíos aparecen cuando menos los esperás. Y muchas veces la diferencia no está en evitar los problemas, sino en cómo reaccionás frente a ellos.
Uno de los casos más exigentes que vivimos fue durante una gira de 22 días de un equipo profesional de Estados Unidos por Sudamérica. El itinerario incluía partidos en Chile, Brasil y Paraguay, y todo estaba funcionando perfectamente hasta que apareció un obstáculo inesperado: Paraguay exigía la vacuna contra la fiebre amarilla para todas las personas que hubieran ingresado previamente a Brasil, y gran parte de la delegación no la tenía.
Felipe Dalla Rizza, director comercial.
En menos de 24 horas tuvimos que activar un operativo enorme. Analizamos alternativas que iban desde trasladar el partido a otra ciudad hasta gestionar autorizaciones especiales con autoridades sanitarias paraguayas para permitir el ingreso bajo condiciones excepcionales.
La situación requería coordinar simultáneamente con organismos gubernamentales, aerolíneas, hoteles, empresas de transporte, organizadores y el propio cliente, mientras intentábamos transmitir tranquilidad en medio de una enorme incertidumbre.
Federico Morsi, director financiero.
Finalmente, después de horas de trabajo y negociación, logramos que toda la delegación pudiera viajar y cumplir con el calendario previsto.
Más allá del resultado, ese episodio nos confirmó algo que hoy forma parte de nuestra cultura: mantener la calma, confiar en el equipo y seguir buscando soluciones incluso cuando parece que no las hay.
¿Qué tipo de personas encajan muy bien en este equipo?
Las personas que mejor se adaptan a Voraz son aquellas que tienen iniciativa, curiosidad y una fuerte orientación a la resolución de problemas.
Nos gusta trabajar con gente que entiende que cada desafío es una oportunidad para aprender, que no se paraliza ante la presión y que disfruta encontrar caminos alternativos cuando las cosas no salen según lo planificado.
Alfonso Favaro y Santiago Azofra, sales executives.
También valoramos mucho el compromiso y la empatía. Al final del día no gestionamos solamente viajes o eventos; trabajamos con personas que depositan su confianza en nosotros para vivir experiencias importantes de sus vidas.
¿Qué hacen distinto a otros equipos de su industria?
Creemos que nuestra principal diferencia está en la forma en que enfrentamos cada situación.
En Voraz entendemos que un "no" rara vez es una respuesta definitiva. Siempre existe una llamada más para hacer, una alternativa para evaluar o una solución diferente para intentar.
Sebastián Brea, executive sports manager.
Trabajamos con un nivel muy alto de involucramiento porque sabemos que detrás de cada gira hay años de entrenamiento, expectativas, inversión económica y sueños por cumplir.
Por eso buscamos convertirnos en mucho más que un proveedor logístico. Nuestro objetivo es ser el socio que está presente cuando las cosas salen bien, pero sobre todo cuando aparece un problema que resolver.
La confianza que construimos con nuestros clientes nace justamente de esa forma de trabajar: estar, responder y encontrar soluciones cuando realmente importa.
Federico Espeleta, operator manager.
Dentro del equipo: ¿quién es el más optimista? ¿quién es el más visionario? ¿quién es el más racional? ¿quién es el más emocional? ¿quién es el DT?
Como en cualquier buen equipo, las fortalezas están repartidas.
Felipe suele ocupar el rol del optimista y también del visionario. Es quien permanentemente está pensando nuevos proyectos, oportunidades y el próximo paso.
Fede es probablemente el más racional. Tiene una enorme capacidad para analizar escenarios complejos y tomar decisiones con criterio y calma.
Paola da Silva, sales manager.
Boli aporta la cuota emocional del equipo. Es quien más conecta con las personas y quien suele recordar por qué hacemos lo que hacemos.
¿Y el DT? En realidad no tenemos uno solo. Dependiendo del desafío, aparecen distintos líderes. Creemos mucho en la especialización y en que cada integrante tome la conducción cuando el contexto requiere su experiencia.
Esa combinación de perfiles es, probablemente, una de las razones por las que hemos logrado construir un equipo tan sólido a lo largo de los años.
Felipe Dalla Rizza, Federico Espeleta, Paola da Silva, Federico Morsi, Josefina Ponce de León (marketing responsible), Sebastián Brea, Alfonso Favaro y Santiago Azofra.
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