Agilidad regulatoria, incentivar inserción digital y reducción de costos de transacción (los tres pilares para expandir la industria fintech)

Uruguay tendrá, por primera vez, un mapa completo de su industria fintech. Sí, la Cámara Uruguay Fintech junto a la consultora Exante están desarrollando un relevamiento integral que buscará dimensionar con datos el impacto de una industria que se ha consolidado como uno de los sectores más dinámicos del ecosistema tecnológico y financiero del país. Para saber más de esto, InfoNegocios dialogó con Laura Capano, directora ejecutiva de la Cámara Uruguay Fintech

¿Cuántas fintech operan realmente en Uruguay? ¿En qué segmento operan? ¿Cuánto facturan? ¿Cuánto exportan? ¿Cuántos empleos generan? ¿Qué tecnologías están adoptando? ¿Cuáles son sus principales desafíos para crecer?

Las respuestas a muchas de estas preguntas serán presentadas próximamente por la Cámara Uruguay Fintech, que junto a la consultora Exante viene desarrollando, por primera vez, un relevamiento integral que buscará dimensionar con datos el impacto de una industria que se ha consolidado como uno de los sectores más dinámicos del ecosistema tecnológico y financiero del país.

Se trata del primer Mapa Fintech Uruguay, un trabajo que combinará información pública, entrevistas a actores clave y una encuesta directa a las empresas para construir una radiografía del sector, incluyendo indicadores de empleo, facturación, exportaciones, modelos de negocio, acceso a financiamiento, adopción tecnológica, expectativas de inversión y principales desafíos regulatorios.

Además de identificar el universo de empresas fintech que operan en Uruguay, el estudio permitirá conocer por primera vez el peso económico real de la industria y las perspectivas de crecimiento reportadas por sus propios líderes.

Antes de que estos resultados se presenten –hecho que ocurrirá el próximo 7 de octubre en el Uruguay Fintech Summit 2026InfoNegocios dialogó con Laura Capano, directora ejecutiva de la Cámara Uruguay Fintech

Uruguay tiene el talento, la estabilidad y la infraestructura para convertirse en un polo regional de innovación financiera. Sin embargo, hace un año, en un informe que se llamó “Valor de la industria Fintech en Uruguay y lineamientos para su desarrollo”, parecía haber una luz amarilla encendida, como que el tren de la transformación podía pasar de largo. ¿En qué situación estamos hoy, qué luz tiene ese semáforo?

Uruguay reúne los cimientos estructurales para liderar la innovación financiera regional: estabilidad macroeconómica, solidez institucional, talento técnico de vanguardia y un ecosistema de apoyo tecnológico maduro. Sin embargo, el semáforo continúa en luz amarilla, con un matiz de urgencia si observamos la velocidad a la que avanzan nuestros vecinos. Si bien el terreno es fértil, en materia de penetración de productos financieros digitales y adopción masiva nos quedamos a mitad de camino.

¿Qué necesita Uruguay entonces para despegar definitivamente como lo hacen los países de la región?

Para despegar definitivamente y no perder el tren regional, es necesario accionar sobre tres pilares. En primer lugar, la agilidad regulatoria: la normativa viene acompañando el crecimiento del sector, pero a un ritmo sensiblemente más lento que en mercados como Brasil o Colombia. Necesitamos ser proactivos, marcos regulatorios que fomenten la competencia y aceleren los tiempos de aprobación para nuevos modelos de negocio. En segundo lugar, el incentivo a la penetración digital: fomentar la digitalización de las transacciones en todos los estratos de la economía para reducir el uso del efectivo e integrar a los sectores no incluidos hoy dentro del sistema financiero. Y, en tercer lugar, pero no menos importante, se debe trabajar en la reducción de los costos de transacción y la interoperabilidad: esto es implementar rieles de pago eficientes e inmediatos que reduzcan los costos de transacción para comercios y usuarios finales.

Uno de los “debes” del sector, al menos hace un tiempo, es que faltaban productos del sistema financiero orientados a las micro y pequeñas empresas. ¿Esto sigue siendo así?  

Sí, sigue siendo uno de los principales cuellos de botella de la economía real. Las mipymes representan la mayoría de nuestra matriz productiva, pero registran niveles de acceso al crédito formal muy por debajo de los promedios regionales. Esta falla responde a que la banca tradicional suele evaluarlas con requisitos rígidos que no se adaptan a su realidad operativa. El déficit de oferta orientada a las mipymes se encuentra, desde nuestro punto de vista, en dos frentes claves. Uno es el crédito productivo a medida y el otro es el costo de los medios de pago y los plazos de cobro asociados.

Puede explicarlo más…

Sí, en el primer caso faltan instrumentos que analicen datos alternativos de flujo de caja, otorgando liquidez en el momento justo, con plazos y garantías acordes al ciclo del negocio. Al no encontrar respuestas formales, muchas empresas terminan acudiendo a financiamiento no regulado con costos financieros elevados que comprometen la sostenibilidad de su negocio. En el segundo caso, cobrar con tarjetas o medios electrónicos sigue siendo costoso para un pequeño comerciante. A los aranceles se suman plazos de liquidación que pueden superar los 20 o 30 días, afectando su capital de trabajo e incentivándolos a priorizar el uso del efectivo. Las empresas fintech irrumpen precisamente para intentar resolver estas barreras. A través de procesos 100% digitales, análisis de riesgo mediante tecnología y soluciones de cobro inmediato, facilitamos la vida de las pequeñas empresas sin exigirles perder horas productivas en los mostradores de una sucursal.

⁠En el mismo informe que hablaba antes recuerdo que había una frase potente, que decía algo así como que Uruguay tiene un sector tecnológico maduro, pero una política financiera que opera con lógicas del siglo pasado. ¿Esto sigue siendo así? ¿Hay algún cambio en las políticas públicas para el sector?

Yo no diría que operamos con lógicas del siglo pasado. Se están haciendo varios esfuerzos a nivel del regulador, el Banco Central, para avanzar hacia marcos normativos que permitan la adopción de la innovación financiera a nivel local y eso hay que reconocerlo. El regulador es el que debe velar por la seguridad financiera de las transacciones que realizamos a diario a nivel de personas y empresas. Sí creo que la innovación siempre debe estar en agenda del regulador, y es un diálogo que tiene que ser continuo, abierto a debates con la industria y enriquecido por lo que va sucediendo a nivel regional y mundial para no quedarse fuera de escena y la regulación debe estar siempre en revisión, y latir al ritmo de los cambios.

Digamos que la digitalización de los servicios financieros avanza a pasos agigantados y la regulación no se puede quedar atrás…  

Es así y en estas semanas se está aprobado en el Parlamento un marco normativo de ley que crea lo que se llama Sistema de Finanzas Abiertas, que viene siendo parte de la agenda del regulador desde 2021, aproximadamente, y al cual la Cámara Uruguay Fintech aporta desde ese entonces su visión y su apoyo. ¿Está bien que estemos desde hace cinco años por lanzar esto? Quizás en ese momento íbamos latiendo al ritmo de la región y hoy llegamos un poco “pasada la hora”, pero igual estamos llegando y eso es válido y es lo que importa. Si este proyecto se logra implementar a fondo y realmente penetra en los servicios financieros, desde la Cámara Uruguay Fintech creemos que puede llegar a ser una segunda ola de inclusión financiera que habilite nuevos mecanismos y formas de diálogo entre los servicios financieros y las personas y empresas, fomentados por una mayor competencia e información más acertada sobre las necesidades de los usuarios de esos servicios.

⁠Muchas personas asocian, al hablar de fintech, al uso cotidiano de apps de pagos o préstamos online. Sin duda es algo más que eso, ¿no? Cuando el ecosistema fintech se consolida, ¿dónde impacta realmente, directa o indirectamente o incluso transversalmente?

Sin dudas las finanzas son parte de nuestro día a día, como personas o como empresas, porque vivimos en este mundo capitalista. No vamos a discutir que la tecnología ya nos atravesó por completo y la tenemos en la mano casi todo el día. Por tanto, poder realizar la mayor cantidad de acciones financieras desde esa óptica es un ganar-ganar, porque optimiza el tiempo que antes teníamos que dedicarle, en detrimento de atender nuestro negocio o cualquier otra actividad personal. Y ahí es donde entran las fintech, para facilitar estos procesos, para volverlos más productivos, más al alcance de la mano, pensados desde ese lugar. Las fintech nacen desde una base tecnológica y desde ahí es que proponen la base de sus servicios; en contraposición de la industria financiera más tradicional que viene de una lógica distinta, donde la presencialidad para realizar cualquier trámite era necesaria, y donde para el manejo del dinero teníamos que acercarnos a cualquier sucursal. La fintech no ve dinero material, sienta las bases y los carriles; o más gráfico, las autopistas, para que este dinero se mueva, circule, vaya de un destino a otro, en el menor tiempo posible y con los menores costos posibles, pero no lo toca, no necesita de ciertas estructuras más tradicionales para sustentar este servicio.

⁠Ahora que habrá un mapa completo de la industria, ¿cuál es la hoja de ruta que hay que seguir?

El Mapa Fintech que estamos construyendo junto con Exante va a ser el primer directorio de empresas fintech de Uruguay. Desde hace tiempo que desde la Cámara venimos con la misma duda: ¿cuántas empresas fintech hay en Uruguay? ¿Qué empleabilidad manejan? ¿Cuánto facturan? Y la verdad es que no teníamos respuestas certeras, solo estimaciones. Quisimos bajar a tierra esos números y mostrar realmente lo que está moviendo el sector en el país y cuánto aporta a la economía. El mapa va a tener el directorio y la radiografía de cómo están operando estas empresas, en todas las verticales en las que operan y los tipos de desarrollo de empresas que se pueden encontrar ahí. Va a ser un material de calidad que nos va a abrir puertas a muchas conversaciones y que nos va a posicionar como industria.

Si bien sé que forma parte del informe que van a presentar, ¿se puede adelantar algún dato, como cuánto facturan las empresas fintech en Uruguay o cuánto exportan?

Este dato está aún en construcción, próximamente vamos a poder brindar esa información con certeza y seguridad porque surgirá de un relevamiento muy exhaustivo que se está haciendo con mucha profesionalidad y compromiso. Los números reflejarán el verdadero peso de esta industria en la economía nacional.

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