La Asociación Española puso en funcionamiento un nuevo Centro de Comando Asistencial, un espacio desde el que se integra y monitorea en tiempo real información vinculada a la emergencia, la admisión, la internación y el egreso de los pacientes. El objetivo es detectar demoras en los distintos procesos asistenciales y actuar sobre ellas para reducir tiempos de espera y mejorar la coordinación entre los servicios.
El proyecto comenzó a desarrollarse hace más de un año y tuvo una primera experiencia focalizada en la puerta de emergencia. A partir de los resultados obtenidos, el modelo se extendió al funcionamiento sanatorial y comenzó a operar en forma integral durante julio.
Por la emergencia de la institución pasan en promedio unos 360 pacientes por día. El análisis de ese recorrido permitió identificar que una parte relevante del tiempo de permanencia del paciente no necesariamente estaba vinculada a la atención médica propiamente dicha, sino a esperas que se producían entre las diferentes etapas del proceso.
Para el Dr. Alfredo Torres, gerente general de la Asociación Española, allí estaba uno de los principales desafíos. “Nosotros teníamos todos los sistemas, teníamos la información, pero faltaba una gestión integral. Hoy lo que hacemos, a través del Centro de Comando, es gestionar esos tiempos de espera de la mejor manera para tomar decisiones de la forma más rápida”, explicó durante una presentación del proyecto ante medios de comunicación.
De la información a la acción
El Centro de Comando reúne en un mismo espacio a integrantes de diferentes servicios y áreas y les permite visualizar el recorrido del paciente y actuar ante las alertas que genera el sistema.
Las pantallas muestran, entre otros datos, la ocupación de la emergencia, pacientes que esperan la valoración de un especialista, estudios pendientes o ya disponibles, personas que aguardan una cama, el estado de ocupación de los distintos sectores de internación y CTI, así como las altas y las habitaciones que deben ser acondicionadas para recibir a un nuevo paciente.
El sistema permite visualizar también el estado de cada cama —ocupada, disponible, reservada, en mantenimiento o pendiente de higiene— y establecer prioridades. Así, por ejemplo, si un paciente permanece en emergencia esperando una cama y existe una habitación con alta médica pendiente de limpieza, el equipo puede identificar la situación e intervenir directamente para agilizar el proceso.
La misma lógica se extiende hasta el egreso: el Centro incorpora información sobre los traslados y la ubicación de las ambulancias que participan en la salida de pacientes hacia sus domicilios.
La diferencia, sostienen desde la institución, es que la información deja de estar distribuida entre distintos sistemas y servicios para convertirse en una herramienta de gestión compartida. Enfermería, médicos, admisión, traslados, higiene y otras áreas vinculadas a la atención participan del proceso y pueden coordinar acciones desde un mismo lugar.
Torres considera que este cambio supone una transformación en la forma de gestionar el hospital. “Es un antes y un después”, afirmó. El objetivo, explicó, es identificar lo que la institución denomina “tiempos muertos”: períodos en los que el paciente permanece esperando no porque su situación clínica lo requiera, sino porque existe una acción pendiente dentro del circuito asistencial.
Reducir esos períodos impacta tanto sobre la experiencia del paciente como sobre la capacidad de funcionamiento del hospital. Una resolución más rápida en la emergencia permite liberar lugares para nuevos ingresos, mientras que una mejor coordinación de las altas, la higiene y la asignación de camas facilita el flujo desde la emergencia hacia la internación.
Un modelo con referencias internacionales
La Asociación Española desarrolló el proyecto tomando como referencia experiencias de centros hospitalarios del exterior, particularmente de Estados Unidos y Brasil, y adaptó el modelo a las características de su propia estructura asistencial.
De acuerdo con Torres, se trata del primer centro de comando asistencial hospitalario de estas características en Uruguay. La institución diferencia esta experiencia de otros centros de coordinación de emergencias existentes en el país, ya que el nuevo sistema sigue el funcionamiento interno del hospital y el recorrido del paciente desde su ingreso hasta su egreso.
El Centro funciona de manera permanente y monitorea una estructura hospitalaria que supera las 500 camas entre los dos sanatorios de la institución, además de una emergencia con cientos de consultas diarias.
La puesta en funcionamiento durante el invierno tampoco fue casual. “Nuestra prueba de fuego era este invierno y por eso lo pusimos en funcionamiento ahora en julio”, señaló Torres. La institución busca utilizar los datos generados durante estos meses para comparar indicadores y evaluar, en períodos equivalentes, cómo evoluciona el funcionamiento del sistema y dónde existen nuevas oportunidades de mejora.
Esta semana, la ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg, recorrió el Centro de Comando Asistencial junto a autoridades de la Asociación Española y conoció su funcionamiento.
El próximo paso: incorporar capacidad predictiva
El proyecto continuará desarrollándose. Una de las próximas etapas previstas por la Asociación Española es incorporar herramientas de inteligencia artificial para analizar la información acumulada e incorporar modelos predictivos.
La intención es que, además de mostrar lo que está ocurriendo en el hospital, el sistema pueda anticipar determinados comportamientos de la demanda. La estacionalidad de las internaciones, la ocupación esperada de determinados sectores o las necesidades futuras de personal médico y de enfermería son algunas de las variables que podrían analizarse.
El objetivo final es avanzar desde un modelo en el que cada servicio administra su propia información hacia una gestión hospitalaria integrada, donde los datos permitan detectar problemas y actuar antes de que las demoras terminen repercutiendo sobre el paciente.
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