Los sectores agropecuario, agroindustrial y forestal representan alrededor de dos tercios de las exportaciones de Uruguay, pese a que apenas el 4% de la población del país reside en áreas rurales. El dato forma parte del Reporte de Economía y Desarrollo (RED) 2026 de CAF, titulado Raíces del futuro: el nuevo mundo rural de América Latina y el Caribe, presentado el 22 de octubre en Montevideo.
El documento analiza las transformaciones de los territorios rurales de la región e identifica oportunidades para fortalecer su desarrollo productivo. En el caso uruguayo, destaca los niveles de productividad agropecuaria, el crecimiento de la actividad forestal y los avances en materia de pobreza rural. De acuerdo con el informe, Uruguay registra una productividad agropecuaria cercana a los US$ 29.000 por trabajador, una de las más altas de América Latina y el Caribe. Asimismo, cuenta con el mayor capital por trabajador de la región, estimado en unos US$ 60.000.
La calidad, la trazabilidad y la sostenibilidad son algunos de los factores que caracterizan la inserción internacional de la producción uruguaya. En ese sentido, el reporte señala que el país tiene la mayor proporción de tierras agrícolas bajo producción orgánica de América Latina y el Caribe, con un 25%. Sin embargo, mantener esos niveles de competitividad también implica atender desafíos vinculados al cambio climático. Entre las oportunidades identificadas, CAF menciona la ampliación de los sistemas de riego, que actualmente alcanzan al 12% del área cultivada, y una mayor incorporación de tecnología al proceso productivo.
El desarrollo forestal aparece en el documento como un ejemplo del impacto que pueden tener las políticas sostenidas en el tiempo sobre la transformación de las economías rurales. Actualmente, los productos forestales representan más del 20% de las exportaciones uruguayas, la proporción más elevada de la región. A su vez, el reporte identifica otras actividades con potencial para diversificar los ingresos de los hogares rurales, entre ellas las energías renovables, la bioenergía y el turismo rural.
En materia social, Uruguay presenta indicadores favorables frente al promedio regional. La pobreza rural se ubica en el 5,6%, por debajo del 6,7% registrado en las ciudades y muy lejos del promedio de América Latina y el Caribe, que alcanza el 34%. Para esta comparación, CAF utiliza la línea internacional de pobreza de US$ 6,85 diarios.
El mercado laboral también muestra diferencias respecto al resto de la región. La informalidad alcanza a 4 de cada 10 trabajadores rurales uruguayos, mientras que el promedio regional llega a 7 de cada 10. En infraestructura, el país también se encuentra entre los mejor posicionados: el 73% de la población rural vive a menos de 2 kilómetros de una ruta pavimentada. No obstante, CAF advierte que el desafío ya no pasa únicamente por ampliar la cobertura, sino también por mejorar la calidad de los servicios.
La presentación del reporte incluyó un panel de intercambio sobre políticas públicas y desarrollo territorial, con la participación del intendente de Florida y presidente del Congreso de Intendentes, Carlos Enciso; el director nacional de Vialidad, Federico Magnone; el CEO de Montes del Plata, Diego Wollheim; y la socia de EXANTE, Florencia Carriquiry. El informe plantea que el desarrollo rural de Uruguay y la región requiere avanzar en una agenda que articule productividad, diversificación económica, infraestructura, inclusión laboral y sostenibilidad ambiental.
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