Santa Clara celebra 40 años de tradición y proyecta el futuro con calidad e innovación

(In Content) Santa Clara nació en 1985 para cubrir una necesidad local de cortes especiales y se transformó en un referente nacional que supo renovarse sin perder su esencia familiar.

Cuando en 1985 un joven hijo de carnicero decidió salir a buscar cortes especiales en frigoríficos exportadores para satisfacer la demanda insatisfecha en las carnicerías de Pando, no imaginaba que estaba dando inicio a una empresa que hoy es líder en todo Uruguay. Santa Clara, con una historia ligada al trabajo familiar y a la pasión por la carne, supo adaptarse a los grandes cambios del mercado y la tecnología para crecer de forma sostenida durante 40 años.

“Al principio, los camiones no tenían equipo de frío y el transporte era rudimentario. Pero supimos leer los cambios: la llegada de la carne envasada al vacío, la mejora en la calidad del congelado y la variedad de cortes nos permitió ir siempre un paso adelante”, explicó  Jorge Lopez, fundador de la empresa, que hoy comparte la gestión con tres de sus cuatro hijos, haciendo que la tradición familiar sea parte fundamental de la compañía. 

Además, dijo que la incorporación de carne importada, que hoy representa hasta un 40% del consumo, generó variedad y competitividad al mercado local, “y Santa Clara fue pionera en integrar estas opciones con liderazgo", resaltó Lopez

En tanto, expresó que el desafío actual es mantener la oferta de carne de calidad frente a un escenario global donde la demanda internacional crece en precios y la competencia por la materia prima se intensifica. “Este año estamos muy atentos para que el consumidor uruguayo no pierda el acceso a buenos productos y el consumo se mantenga”, afirmó.

También, comentó que valora “mucho” la posibilidad de transmitir su pasión a sus hijos y trabajar juntos. “Somos cuatro en la empresa y eso hace que el trabajo sea mucho más lindo, compartir lo que amo y poder dar continuidad a este sueño que empezó hace 40 años”, concluyó.

En otro orden, comentó que durante estas cuatro décadas la empresa diversificó sus productos para acompañar en los hábitos de consumo. En ese sentido, adelantó que están desarrollando una nueva línea de producción. “Estamos convencidos de que las nuevas generaciones prefieren alimentos que se cocinen rápido y sean fáciles de preparar. Queremos estar ahí, ofreciendo productos con nuestra marca y calidad, ampliando así nuestro abanico más allá de la carne tradicional”, señaló López. 

Asimismo, destacó que este giro responde también a cambios “profundos” en el consumo nacional. “Si bien Uruguay sigue siendo uno de los países con mayor consumo de carne vacuna, en los últimos años la carne de pollo y cerdo sumó más demanda que la vacuna, un reflejo de las tendencias mundiales”, aseveró. 

Cada vez van quedando más chicos los m2 (la importadora Oprumin crece de modo sostenido)

En 2003 comenzó siendo una firma distribuidora de mayoristas, pero en 2006 dio el paso a la importación y comercialización, creciendo desde entonces a ritmo acelerado. “Vamos ya por la quinta mudanza, siempre a más y más, porque el día que no tenés stock el negocio se cae”, dijo Pablo Martínez, propietario y CEO de Oprumin, una empresa importadora, comercializadora y distribuidora de productos de consumo masivo, con un espacio de más de 8.000 m2 para trabajar en la Ruta 101. “Que ya nos queda chico”, remarcó Martínez a InfoNegocios.

De cuenca lechera a nodo estratégico regional (Asociación Rural de Florida prevé inversión de US$ 60 millones en polo logístico y puerto seco)

(Por Antonella Echenique) La Asociación Rural de Florida proyecta un parque de 70 hectáreas con una inversión estimada de 60 millones de dólares, que integrará producción agropecuaria, logística e industria, con conexión ferroviaria, exoneraciones impositivas y generación de empleo local. Rafael Leaniz, presidente de la asociación, dialogó con InfoNegocios de esto y otros temas.   

El impacto de la transformación digital y la IA en la experiencia del empleado

La transformación organizacional avanza a un ritmo acelerado y los empleados lo sienten. Más de la mitad experimenta una sobrecarga de cambios, con mayores exigencias, nuevas herramientas y redes de trabajo redefinidas, según los resultados de la más reciente edición de la encuesta Global Workforce Hopes and Fears Survey 2025 que realiza PwC. Este contexto, aunque lleno de oportunidades, también genera tensión emocional y desorientación. Si bien tres de cada cinco trabajadores se muestran entusiasmados por el futuro, la mayoría admite un estrés palpable ante la velocidad de las transformaciones. Las organizaciones no pueden detener el cambio, pero sí construir resiliencia: priorizar el bienestar, equilibrar expectativas, practicar empatía y mantener la transparencia son claves para evitar que la fatiga erosione el compromiso.