Aunque directivos y empleados reconocen que fuerzas como la tecnología y el clima impulsan estas transformaciones, persiste una brecha en la comunicación. Explicar con claridad por qué se cambia y cómo será el proceso es esencial. No basta con informar: hay que inspirar y empoderar, fomentando la innovación desde cada rol. En este escenario, la inteligencia artificial generativa (GenAI) emerge como catalizador. El 62 % de los empleados ya la ha probado, pero pocos la usan de forma habitual. Para liberar su potencial, las empresas deben ofrecer acceso, capacitación y entornos seguros que incentiven la innovación.
El entusiasmo por GenAI es evidente: más del 70 % de sus usuarios percibe oportunidades para aprender, ser creativos y mejorar la calidad del trabajo, y casi dos tercios esperan un impacto positivo en sus ingresos. Sin embargo, también se reconocen riesgos como sesgos y errores en las respuestas. La respuesta está en una gobernanza responsable, con formación, límites claros, revisión humana y canales abiertos de retroalimentación. Paralelamente, la actualización de habilidades se vuelve crítica. El mundo laboral ya no valora sólo la experiencia técnica: la renovación constante, tanto en competencias digitales como humanas, es indispensable. Los empleados demandan apoyo real para formarse y encontrar propósito en su carrera.
Finalmente, la experiencia del empleado debe estar en el centro. Esto implica considerar su contexto financiero y emocional: un porcentaje significativo enfrenta dificultades económicas que agravan el estrés. Escuchar activamente, actuar sobre el feedback y construir confianza son pasos imprescindibles. El informe de PwC muestra un escenario desafiante: un momento de gran energía y potencial, acompañado de incertidumbre y vulnerabilidad. Para transformar esta tensión en crecimiento, el liderazgo debe ser empático, claro y proactivo. Una buena práctica es involucrar a los empleados en el diseño de las transformaciones, aprovechando su conocimiento y permitiendo que construyan un sentido de pertenencia y protagonismo con el cambio. Equipar a las personas con herramientas, habilidades y confianza para navegar el futuro, y entusiasmarlas para ser protagonistas del cambio, es la brújula que guiará a las organizaciones hacia un mañana resiliente, innovador y sustentable.
Por: Rossana Grosso, managing director de PwC Uruguay de la práctica de Advisory.
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