El impacto de la transformación digital y la IA en la experiencia del empleado

La transformación organizacional avanza a un ritmo acelerado y los empleados lo sienten. Más de la mitad experimenta una sobrecarga de cambios, con mayores exigencias, nuevas herramientas y redes de trabajo redefinidas, según los resultados de la más reciente edición de la encuesta Global Workforce Hopes and Fears Survey 2025 que realiza PwC. Este contexto, aunque lleno de oportunidades, también genera tensión emocional y desorientación. Si bien tres de cada cinco trabajadores se muestran entusiasmados por el futuro, la mayoría admite un estrés palpable ante la velocidad de las transformaciones. Las organizaciones no pueden detener el cambio, pero sí construir resiliencia: priorizar el bienestar, equilibrar expectativas, practicar empatía y mantener la transparencia son claves para evitar que la fatiga erosione el compromiso.

Aunque directivos y empleados reconocen que fuerzas como la tecnología y el clima impulsan estas transformaciones, persiste una brecha en la comunicación. Explicar con claridad por qué se cambia y cómo será el proceso es esencial. No basta con informar: hay que inspirar y empoderar, fomentando la innovación desde cada rol. En este escenario, la inteligencia artificial generativa (GenAI) emerge como catalizador. El 62 % de los empleados ya la ha probado, pero pocos la usan de forma habitual. Para liberar su potencial, las empresas deben ofrecer acceso, capacitación y entornos seguros que incentiven la innovación.

El entusiasmo por GenAI es evidente: más del 70 % de sus usuarios percibe oportunidades para aprender, ser creativos y mejorar la calidad del trabajo, y casi dos tercios esperan un impacto positivo en sus ingresos. Sin embargo, también se reconocen riesgos como sesgos y errores en las respuestas. La respuesta está en una gobernanza responsable, con formación, límites claros, revisión humana y canales abiertos de retroalimentación. Paralelamente, la actualización de habilidades se vuelve crítica. El mundo laboral ya no valora sólo la experiencia técnica: la renovación constante, tanto en competencias digitales como humanas, es indispensable. Los empleados demandan apoyo real para formarse y encontrar propósito en su carrera.

Finalmente, la experiencia del empleado debe estar en el centro. Esto implica considerar su contexto financiero y emocional: un porcentaje significativo enfrenta dificultades económicas que agravan el estrés. Escuchar activamente, actuar sobre el feedback y construir confianza son pasos imprescindibles. El informe de PwC muestra un escenario desafiante: un momento de gran energía y potencial, acompañado de incertidumbre y vulnerabilidad. Para transformar esta tensión en crecimiento, el liderazgo debe ser empático, claro y proactivo. Una buena práctica es involucrar a los empleados en el diseño de las transformaciones, aprovechando su conocimiento y permitiendo que construyan un sentido de pertenencia y protagonismo con el cambio. Equipar a las personas con herramientas, habilidades y confianza para navegar el futuro, y entusiasmarlas para ser protagonistas del cambio, es la brújula que guiará a las organizaciones hacia un mañana resiliente, innovador y sustentable.

Por: Rossana Grosso, managing director de PwC Uruguay de la práctica de Advisory.

Veas donde veas el Mundial, Torneos está moviendo los cables por detrás (DSports, TyC, Telefé y servicios para ESPN y Disney+)

Si en las próximas semanas mirás un partido del Mundial por la señal que sea, hay una alta probabilidad de que detrás de esa imagen esté Torneos. La empresa de WAIKEN ILW participa de su undécimo Mundial con un despliegue de más de 360 profesionales: 160 viajan a las sedes de Estados Unidos, México y Canadá, y otros 200 dan soporte desde Argentina.

¿Quién tiene el mejor equipo invisible del Mundial? (el campeonato comienza hoy, pero el negocio para UY está en 2030)

Hoy comienza la 23ª edición de la Copa Mundial de Fútbol, la más grande en la historia: 48 selecciones, 104 partidos y 16 ciudades sede entre Canadá, México y Estados Unidos. También es histórica la cifra que reparte la FIFA en premios para las 48 selecciones: 665 millones de dólares. En este sentido, más allá de lo deportivo, en InfoNegocios nos preguntamos cómo los jugadores, las asociaciones y los países pueden capitalizar lo genera esta pasión deportiva. Para esto dialogamos con Fernando Sosa, special advisor de EVOLVE, una firma de referencia regional en planificación patrimonial para el ecosistema deportivo.