De la cocina al supermercado (Moly Alimentos, la startup uruguaya que horneó su propio camino)

(Por Mathías Buela) Lo que comenzó como un experimento casero de Federico Tafernaberry y Agustín Vignola hoy está presente en cadenas como Tata, Macromercado y El Dorado. Con sus galletas rústicas sin conservantes, buscan consolidarse como referente en snacks saludables hechos en Uruguay.

Lo que empezó con recetas caseras horneadas en el hogar de dos amigos, hoy se encuentra en las góndolas de las principales cadenas de supermercados de Uruguay. Esa es la historia de Moly Alimentos, la marca creada por Federico Tafernaberry y Agustín Vignola, dos emprendedores que decidieron transformar su pasión por las picadas en un negocio de alimentos naturales.

“Al inicio probábamos las recetas en casa y las llevábamos a cenas con familia y amigos para que nos dieran su opinión”, recuerda Tafernaberry. Después de meses de ajustes, pruebas con harinas e ingredientes distintos y más de una tanda fallida, dieron con la fórmula final: galletas rústicas, sin conservantes ni saborizantes, con sabor auténtico y hecho en Uruguay.

La primera línea de productos salió al mercado en abril de 2025 con tres sabores —parmesano, picante (vegano) y remolacha (vegano)— y rápidamente encontró lugar en cadenas como Tata, Macromercado, El Dorado y Frog, además de carnicerías boutique, tiendas especializadas y free shops.

Con precios que oscilan entre los $170 y $190 por caja, Moly Alimentos logró hacerse espacio en un segmento donde la demanda de snacks saludables crece, pero la oferta aún es limitada. “Lo que buscamos es darle al consumidor alimentos de verdad, sin aditivos, que conserven su sabor natural”, destaca Tafernaberry.

Hoy la producción se terceriza en Uruguay, aunque las recetas siguen siendo propias. El trabajo comercial, en tanto, lo manejan directamente sus fundadores, que recorrieron personalmente supermercados y puntos de venta para presentar el producto.

El objetivo ahora es crecer con paso firme, consolidando la marca y ampliando su distribución en el interior del país de cara a la temporada de fin de año y verano. “Queremos estar en los lugares correctos, cuidando el producto y la marca. El camino recién empieza, pero estamos convencidos de que hay espacio para propuestas diferentes”, concluye Tafernaberry.

Cada vez van quedando más chicos los m2 (la importadora Oprumin crece de modo sostenido)

En 2003 comenzó siendo una firma distribuidora de mayoristas, pero en 2006 dio el paso a la importación y comercialización, creciendo desde entonces a ritmo acelerado. “Vamos ya por la quinta mudanza, siempre a más y más, porque el día que no tenés stock el negocio se cae”, dijo Pablo Martínez, propietario y CEO de Oprumin, una empresa importadora, comercializadora y distribuidora de productos de consumo masivo, con un espacio de más de 8.000 m2 para trabajar en la Ruta 101. “Que ya nos queda chico”, remarcó Martínez a InfoNegocios.

De cuenca lechera a nodo estratégico regional (Asociación Rural de Florida prevé inversión de US$ 60 millones en polo logístico y puerto seco)

(Por Antonella Echenique) La Asociación Rural de Florida proyecta un parque de 70 hectáreas con una inversión estimada de 60 millones de dólares, que integrará producción agropecuaria, logística e industria, con conexión ferroviaria, exoneraciones impositivas y generación de empleo local. Rafael Leaniz, presidente de la asociación, dialogó con InfoNegocios de esto y otros temas.   

El impacto de la transformación digital y la IA en la experiencia del empleado

La transformación organizacional avanza a un ritmo acelerado y los empleados lo sienten. Más de la mitad experimenta una sobrecarga de cambios, con mayores exigencias, nuevas herramientas y redes de trabajo redefinidas, según los resultados de la más reciente edición de la encuesta Global Workforce Hopes and Fears Survey 2025 que realiza PwC. Este contexto, aunque lleno de oportunidades, también genera tensión emocional y desorientación. Si bien tres de cada cinco trabajadores se muestran entusiasmados por el futuro, la mayoría admite un estrés palpable ante la velocidad de las transformaciones. Las organizaciones no pueden detener el cambio, pero sí construir resiliencia: priorizar el bienestar, equilibrar expectativas, practicar empatía y mantener la transparencia son claves para evitar que la fatiga erosione el compromiso.