La ciencia, la personalización y el control profesional hoy cada vez más se ponen por delante de cualquier tratamiento nutricional y el trabajo del doctor Nicolás Buonomo, que cuenta con más de 15 años de trayectoria en nutrición y medicina funcional, es un ejemplo de ello.
Desde su consultorio en Parque Batlle, Buonomo viene aplicando desde hace años el método Pronokal, pero ahora suma una versión breve, intensiva y orientada a quienes necesitan bajar pocos kilos en poco tiempo: el plan 555.
Buonomo conoce de cerca el impacto del sobrepeso en Uruguay. “El sobrepeso y la obesidad son enfermedades que se transmiten con los hábitos y están vinculadas con la morbimortalidad; son causa de enfermedad y de muerte”, dijo Buonomo a InfoNegocios y recordó que la incidencia local es tan alta como en los grandes promedios globales.
Y, si bien reconoce que hoy “hay miles de ofertas y tipo de dieta”, el médico subraya que no todas son seguras ni están dirigidas por profesionales médicos habilitados: “Hoy en día con las redes hay de todo tipo de planes y no todos son serios, o el profesional no es de la salud y se pone una túnica y sale en redes”.

Ahí entra Pronokal, un método médico con más de 20 años de evidencia científica. “Lo importante no es solo adelgazar, sino la calidad del adelgazamiento. Yo tengo que adelgazar grasa, no masa muscular”, explicó.
Esa distinción —clave para la salud, el rendimiento, la buena postura y la longevidad— es lo que diferencia a Pronokal de muchas dietas bajas en calorías tradicionales donde el paciente pierde kilos, pero a cuesta de músculo. “Hoy todo pasa por tener un músculo sano”, subrayó el especialista.
El método se basa en una dieta normoproteica e hipocalórica que induce al cuerpo a usar la grasa como fuente de energía a partir de los primeros días. “A los dos o tres días se agotan las reservas de glucógeno y ahí el cuerpo hace un switch: empieza a utilizar la energía de la grasa. Eso es entrar en cetosis, sin hambre y con buena energía”, explicó Buonomo.
Con este esquema, los estudios muestran que la pérdida de peso proviene casi exclusivamente de tejido adiposo —sobre todo grasa visceral, la más peligrosa—, mientras que la masa muscular se mantiene o incluso puede mejorar.
Sobre esa estructura se asienta el plan 555: una aplicación del método Pronokal “completa pero compacta”, ideal para quienes necesitan perder 5 o 6 kilos en 25 días.

“Pronokal diseñó el método 555 para pacientes que tienen que perder muy pocos kilos. Son 25 días: 5 días en cada una de las cinco fases del método”, detalló el médico. En otras palabras, el paciente realiza todo el recorrido del programa clásico, pero en formato intensivo y totalmente pautado, con supervisión médica y nutricional, llamadas semanales, un seguimiento definido y sin improvisaciones.
Se pasa por todos los estadios del plan: la entrada en cetosis, los pasos graduales de sustitución de proteínas, la reintroducción progresiva de alimentos y finalmente el estilo de vida posterior. Buonomo destaca que este enfoque reduce el efecto rebote porque “Pronokal también trata la lipoinflamación, que es la inflamación del tejido adiposo. Cuando un tejido adiposo está inflamado y no se trata, se vuelve a engordar más rápido”. Esa acción extra explica por qué muchos pacientes no solo bajan de peso sino que ven mejoras en su composición corporal, celulitis y parámetros metabólicos.
El método 555 apunta a resultados rápidos pero controlados. “Se puede perder entre 5 y 6 kilos en esos 25 días. Eso motiva mucho”, dijo Buonomo, que lo recomienda tanto para quienes tienen unos kilos de más como para quienes buscan un “shock inicial” antes de continuar con un plan estándar.

“Es muy práctico, accesible, sin pautas raras ni confusión para el paciente”. En épocas previas al verano, la consulta viene en crecimiento. Buonomo lo sintetiza así: “Si empezás ahora llegás bien al verano”. Aunque también reconoce el desafío: “En esta época hay mucha tentación, pero si alguien está comprometido, funciona”. Además, el calor acompaña. “El verano te pide más agua, más verduras verdes, otro tipo de alimentación diferente al invierno”.
Como prescriptor de Pronokal desde hace años, Buonomo asegura que los resultados son visibles y medibles. “Lo vemos en el peso, pero también en la balanza de impedancia: vemos que el agua cambia, que la grasa baja y que la masa muscular aumenta”. Y añade un dato que repite entre consulta y consulta: “Cuando te ves mejor, te sentís mejor, pero también cuando te alimentás mejor te sentís mejor”.
El médico afirma que Pronokal no es magia, sino ciencia aplicada de forma ordenada. “No es propaganda: es algo que veo objetivamente. El método es impecable, inmutable y está muy bueno”, concluyó.