“Abrirá oportunidades para productos que no exportamos” (la visión de la Unión de Exportadores sobre el tratado Mercosur-UE)

La secretaria ejecutiva de la gremial, Margarita Varela, evaluó la firma del acuerdo comercial como “un hito muy positivo para la inserción internacional” que puede traducirse en mejores condiciones de competencia y mayores volúmenes exportables.

Tras la firma del esperado acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, la visión de la Unión de Exportadores del Uruguay es que este convenio es “un hito muy positivo para la inserción internacional” del país, porque crea “un marco normativo y de estabilidad para la concreción de negocios” que puede traducirse en mejores condiciones de competencia y mayores volúmenes exportables. Así lo expresó en entrevista con InfoNegocios Uruguay Margarita Varela, secretaria ejecutiva de la Unión.

Desde la gremial destacan que uno de los beneficios más palpables del tratado será la reducción de aranceles: “Tenemos los beneficios directos e inmediatos que son las reducciones arancelarias para los productos que ya exportamos a la Unión Europea. Algunos van a tener reducción arancelaria inmediata y otros, más sensibles, tendrán reducciones a más largo plazo”, dijo Varela, quien también subrayó que se mejorarán las condiciones de acceso ciertos productos sensibles a través de cuotas con trato preferencial.

Al acuerdo, que lleva más de dos décadas de negociaciones y cuya firma tuvo lugar el pasado sábado 17 de enero, todavía le restan ciertas definiciones, pero, de acuerdo con la UEU generará beneficios visibles sobre la corriente comercial que Uruguay ya mantiene con el bloque europeo. Pero también “abrirá oportunidades para productos que no exportamos o que exportamos en poca cantidad”, afirmó Varela. Aunque no detalló cifras concretas, destacó que el impacto positivo derivará de la mejora competitiva para productos y servicios uruguayos en los mercados europeos.

Según los datos oficiales más recientes elaborados por Uruguay XXI, la Unión Europea se mantiene como el tercer destino de las exportaciones de Uruguay, con alrededor de 14 % del total en 2025, detrás de China y Brasil. En ese año, las ventas de bienes al bloque sumaron aproximadamente US$ 1.835 millones, lideradas por celulosa (37 % del total) y carne bovina (32 %) de las colocaciones uruguayas en la región europea.

El grueso de la oferta exportadora uruguaya está dominado por productos agrícolas y agroindustriales: en 2025 la carne bovina fue el principal bien exportado del país, con ventas récord de unos US$ 2.680 millones, seguida por la celulosa y la soja, mientras que la UE representó uno de los principales destinos de esos productos.

Varela también señaló que, si bien priman las expectativas de crecimiento, tanto el sector público como el privado deberán “profundizar el análisis para identificar posibles impactos negativos” que pueda tener el acuerdo en determinados sectores productivos, y adelantó que la gremial continuará estudiando esos efectos a medida que avanza la implementación. 

En ese sentido, recordó que el texto negociado contempla plazos largos de desgravación para productos sensibles y mecanismos de salvaguardias para proteger la producción local si se detectan daños por aumentos de importaciones.

Además, la ejecutiva puso el foco en otra dimensión del acuerdo: la posibilidad de que el reconocimiento de Uruguay como socio comercial por parte de la UE impulse negociaciones con otros mercados y fomente la llegada de nuevas inversiones productivas. “La Unión Europea hoy en día es el principal inversor en Uruguay y esperamos que en el marco del acuerdo eso se profundice”, afirmó.

La firma definitiva del pacto se da en un contexto global de tensiones comerciales, con movimientos recientes para fortalecer medidas de control en las importaciones agrícolas dentro del mismo acuerdo, que buscan aliviar preocupaciones de sectores europeos ante posibles aumentos de exportaciones desde Mercosur.

Para Varela, la concreción del tratado no solo refleja la apertura hacia un mercado exigente como el europeo, sino que también plantea un desafío interno para elevar la competitividad de la oferta exportable uruguaya, algo que será clave para que el país convierta las nuevas condiciones comerciales en crecimiento real de las exportaciones y de la economía en general.

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