En la Encuesta de Perspectivas del Consumidor de PwC 2020, realizada a nivel global en dos etapas (una antes y otra después del brote), se preguntó sobre el comportamiento de compra, para ver cómo se están procesando y acelerando estos cambios.*
Uno de los resultados es que el hábito de compra de los consumidores se volvió más volátil y sensible al precio. La reducción en los ingresos, junto con un cambio en las prioridades de gasto, se tradujo en una caída en la compra de bienes durables. En Uruguay, por ejemplo, las importaciones de estos productos cayeron un 32% interanual en marzo-mayo (medido en valor), y las compras de 0 km pasaron de un promedio máximo de 150 autos por día en 2017 a 50 en abril de este año.
También se dio un reequilibrio entre la digitalización y el formato de tiendas tradicional. Antes del COVID-19, solo el 9% de los encuestados afirmaba comprar alimentos por internet, mientras que en la actualidad 6 de cada 10 encuestados lo hacen. Más aún, un 86% de los consultados aseveraron que continuarán comprando en línea cuando se eliminen las medidas de distanciamiento social.
Otro resultado de la encuesta es que los clientes valoran cada vez más la atención, el bienestar y la innovación. El autocuidado ha aumentado a raíz de la pandemia: 7 de cada 10 encuestados afirmó estar más preocupado por su salud fisca y mental luego del brote del coronavirus.
* Encuesta Global de Perspectivas del Consumidor antes del COVID-19: respondieron 19.098 personas de 27 países. Encuesta Global de Perspectivas del Consumidor después del COVID-19: respondieron 4.447 personas de 9 países.
Por:
Matilde Morales, gerente de Consultoría Económica de PwC Uruguay.
Joaquín Cerecetto, consultor de Consultoría Económica de PwC Uruguay.