Movistar y Ancel como perro y gato... mientras, Claro silba bajito

La compañía de origen español, que utiliza en Uruguay la marca Movistar para comercializar servicios de telefonía móvil, denunció a la estatal Ancel ante Defensa del Consumidor y por añadidura ante la Ursec, porque según entiende utiliza publicidad engañosa y ofrece una cosa que no existe. El lío empezó cuando el mismo día del lanzamiento de la tecnología 3G, Movistar salió ofreciendo tecnología “3,5G” y Ancel “3,7G”. La compañía española alega que lo de “3,7” es un invento y no es otra cosa que “3,5 G” disfrazada ya que la velocidad de subida que utiliza -hasta el momento de la denuncia- era de 384 Kb por segundo, la misma que corresponde al estándar tecnológico “3,5 G” que es reconocido por la comunidad científica. Además, le molestó que a través de la web se pudiera "reservar" el iPhone que todavía no se sabe si podrá vender. Es notorio que la feroz competencia los hace hilar muy fino. Mientras, el líder regional Claro, silbando bajito sigue creciendo en el mercado.

Más empresas formales, más empleo: el comercio suma 25.000 nuevas firmas desde 2023

La formalización de las mipymes, el acceso al crédito y la capacitación del capital humano aparecen como algunos de los principales desafíos para fortalecer al sector comercial paraguayo. Durante un encuentro con referentes empresariales, el ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, y la ministra de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, Mónica Recalde, coincidieron en que el crecimiento del sector necesita apoyarse en mejores condiciones para que las pequeñas empresas puedan ingresar a la formalidad, acceder a financiamiento y ampliar sus oportunidades comerciales.

“Esto explota”, la construcción 3D llega a Uruguay para levantar una casa en un día

(Por Fidel Olivera) Jonatan Ruiz, de Ruiz Construcciones, trabaja desde hace casi cuatro años para traer a Uruguay una tecnología de construcción aditiva que podría comenzar a operar entre fin de año y enero. Se trata de una máquina valuada en 150.000 euros —unos US$ 155.000 a US$ 160.000—, que llegará bajo un esquema de admisión temporaria por 18 meses y con un acuerdo que busca minimizar el riesgo de la inversión.