El mercado inmobiliario uruguayo cambió más de lo que parece en los últimos cinco años. Un nuevo informe elaborado en base a datos de Mercado Libre Inmuebles no solo radiografía el cierre del segundo semestre de 2025, sino que incorpora por primera vez una mirada de quinquenio sobre Montevideo, Maldonado y Ciudad de la Costa. Los números muestran tendencias claras: reconfiguración de la oferta, brechas persistentes entre lo que se publica y lo que se busca, y barrios que consolidan perfiles marcadamente inversores.
Uno de los movimientos más notorios se dio en Ciudad de la Costa, cuya estructura de oferta dio un giro casi completo. En 2019, las casas concentraban el 89% de los avisos y los apartamentos apenas el 11%. Al cierre de 2025, el escenario se invirtió: los apartamentos ya representan el 56% de la oferta.
La demanda evolucionó a un ritmo más gradual. La búsqueda de apartamentos pasó del 5% en 2019 al 15% en 2025. Mientras la oferta se transformó con rapidez, el interés de los compradores acompaña, pero sin la misma velocidad.
En Montevideo y Maldonado el fenómeno es menos disruptivo, aunque igual de relevante: en ambos mercados se mantiene una brecha de unos 10 puntos porcentuales entre lo que se ofrece y lo que efectivamente demanda el mercado.
En la capital, los apartamentos explican cerca del 80% de la oferta y concentran en promedio el 70% de la demanda. Las casas, que representan el 20% de los avisos, captan aproximadamente el 30% de los contactos. La ecuación se repite en Maldonado: allí los apartamentos rondan el 70% de la oferta y capturan cerca del 60% de la demanda, mientras que las casas —con el 30% de los avisos— reúnen alrededor del 40% del interés. En ambos casos, las casas muestran una demanda proporcionalmente superior a su disponibilidad.
El segundo semestre de 2025 también dejó señales por zona y tipología. En Montevideo, Pocitos se mantiene como el epicentro para la compra de apartamentos, con el 18% de la demanda. Pero es Cordón el que exhibe uno de los mayores dinamismos inversores: concentra el 10% del interés total y lidera la demanda de apartamentos de un dormitorio con perfil inversor, alcanzando el 31% en ese segmento. Además, registra un 28% de la demanda de casas para alquiler de cinco dormitorios o más, reflejando comportamientos diferenciados dentro del mismo barrio.
En Canelones, la preferencia continúa inclinándose hacia la vivienda unifamiliar. En Parque Miramar, la búsqueda de casas familiares de tres dormitorios alcanza el 79%, muy por encima del interés por apartamentos de uno y dos dormitorios.
En el este, la concentración es aún más marcada. Punta del Este capta el 84% de la demanda de venta de apartamentos, consolidando su hegemonía en ese segmento. El mercado de alquileres, sin embargo, muestra mayor dispersión: San Carlos y Pinares se posicionan como polos de unidades grandes y familiares, mientras que la península y Piriápolis mantienen un equilibrio más centrado en unidades de uno y dos dormitorios.
Cinco años después, el mapa inmobiliario no es el mismo. La oferta se reconfigura —en algunos casos de forma drástica—, la demanda ajusta con mayor cautela y la brecha entre ambos sigue marcando oportunidades y tensiones en los principales mercados del país.