Españoles vienen nuevamente a conquistar las tierras, pero con dinero

Cada vez más extranjeros acuden al Río de la Plata a invertir en el mercado inmobiliario. En Uruguay, un caso claro es el de los españoles, porque nuestros inmuebles cuestan tres o cuatro veces menos que en España. Uno de los puntos que más les gusta de la capital es la Ciudad Vieja, según nos comentó un reconocido desarrollista local. Mientras el m2 de un departamento en Londres vale US$ 18.900, US$12.000 en Nueva York y US$ 5.200 en Madrid, en este "bendito país" las propiedades residenciales oscilan entre US$ 1.794 y 2.484 el m2, dependiendo de la zona. Según afamados operadores internacionales, Uruguay ya es uno de los favoritos latinoamericanos de la inversión inmobiliaria extranjera. Y a nadie sorprende que los emprendimientos de Punta del Este sean casi siempre los preferidos por ellos. En la oferta del mercado uruguayo hay apartamentos de segunda residencia desde US$ 75.900 o chacras con terrenos de 200.000 m2 por US$ 3 millones, cifras entre tres y cuatro veces menores que las de propiedades similares en España.

Taco, bocha y una visión de negocio en el Este (Punta Polo toma nuevo envión con US$ 20 millones de inversión)

Punta del Este se ha convertido actualmente en uno de los principales lugares para el desarrollo de proyectos inmobiliarios vinculados al polo. Ahora bien, antes de que varios deportistas de élite de la vecina orilla invirtieran millones de dólares en Uruguay para esto, hubo un visionario que entendió que Punta del Este, el polo y el real estate eran un buen negocio y así nació, hace más de dos décadas, Punta Polo, una iniciativa que ahora se relanza con un nuevo equipo integrado por Eidico y el desarrollador Álvaro Cayol.

En 5 años los cambios logísticos estarán relacionados con nuevas conexiones regionales y alternativas de salida para la producción nacional

El país atraviesa un proceso de transformación logística que podría abrir nuevas oportunidades para los sectores productivo, industrial y de servicios durante los próximos cinco años. El ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, señaló que, antes de capturar ese potencial, Paraguay todavía enfrenta tres grandes desafíos que limitan el crecimiento de las industrias: el acceso al financiamiento, la formación de capacidades técnicas y la necesidad de una planificación territorial y logística acorde con el desarrollo productivo.