El gobierno arranca un nuevo año con la mira puesta en China (un país con muchas bocas para alimentar)

(Por Sabrina Cittadino) El 2018 será clave para que el gobierno uruguayo pueda materializar, de una vez por todas, los acuerdos comerciales pactados con su par chino en los últimos dos años. A través de un acuerdo bilateral con el Gigante Asiático o del megaproyecto de US$124.000 M, la Nueva Ruta de la Seda, Uruguay procurará ser un socio de vital importancia no solo para el desarrollo de infraestructura y tecnología, sino también de las exportaciones de, sobre todo, alimento.

Los últimos dos años que pasaron han sido fundamentales para el avance de las negociaciones entre los gobiernos uruguayo y chino para materializar algún tipo de acuerdo comercial entre ambos países. Entre las reuniones mantenidas en China durante el 2016, tanto por parte del canciller Rodolfo Nin Novoa como por el presidente Tabaré Vázquez, el gran interés que se despertó en empresas de aquel país asiático por invertir en Uruguay y la pasada Cumbre Empresarial China-LAC celebrada en Punta del Este, todo apunta a que el 2018 será un año clave para concretar la asociación.

Aunque la firma de un TLC con China tiene un futuro incierto, el gobierno local saber que el megaproyecto de US$124.000 millones por parte del Gigante Asiático para la construcción de la Nueva Ruta de la Seda será también un importante factor para impulsar el comercio entre los dos países. Al respecto, Ni Novoa había indicado en China-LAC que el crecimiento económico del este asiático será una gran oportunidad para Uruguay, porque el “88% del próximo billón de personas de clase media van a residir en aquella zona geográfica”, individuos a los que nuestro país podrá atender de buena manera, sobre todo a nivel alimenticio. “Uruguay produce alimento para entre 30.000.000 y 35.000.000 de personas, pero puede llegar a sostener la alimentación de unos 50.000.000 por las nuevas tecnologías que está incorporando”, explicó.

De cualquier manera, el alimenticio no sería el único rubro con el que Uruguay podría conectarse con China. Por un lado, dentro de Latinoamérica, nuestro país cuenta con una ubicación geográfica privilegiada, lo que lo convierte en un excelente polo logístico de ingreso y de distribución de productos chinos a la región, así como de la salida de bienes regionales al mercado chino. “También queremos generar alianzas en el terreno de los servicios, sector en el que se apuntalará el crecimiento de China en los últimos años y en el que Uruguay posee fortalezas globales muy importantes”, indicó el canciller, al tiempo que destacó que el país es una plataforma eficiente y segura para la instalación de empresas del Gigante Asiático.

Así, en este 2018 la mira de la política internacional estará puesta en China. Precisamente, el interés se confirma con la visita que llegará a fines de enero Montevideo. El canciller chino Wang Yi se reunirá con Vázquez para buscar acelerar los procesos para concretar acuerdos entre los dos países, según indicó días atrás El País.

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