Chelato aumenta sus locales en el país y va por barrios y departamentos (el costo de la franquicia es US$ 25.000 llave en mano)

La marca de helados artesanales Chelato, cuyo principal diferencial son los sabores de helados “no tradicionales” como maní, trufa o canela  abrirá este año ocho locales y hay dos más a la espera de ser confirmados. En octubre, la empresa abrirá una sucursal en Carrasco, en el Complejo Plaza Arocena que estará ubicado en la antigua sede de La Conaprole. También en Carrasco, Chelato abrirá otro local en el Mercado de los Horneros que acompañará a Car One en la ruta Interbalnearia y Camino de los Horneros, según aseguró a InfoNegocios el director de la marca Nicolás Baladón.

En Montevideo, la marca de helados acaba de inaugurar un local en La Blanqueada. Además, la marca de helados prevé abrir sucursales en varias ciudades del interior como Solymar, Florida, (en el marco de un mercado gastronómico), en el centro del departamento de Treinta y Tres, en el centro de Durazno y en el centro de Melo.

Los helados de Chelato son producidos en la planta ubicada enfrente al Mercado Modelo y “de acá sale todo”, según dijo Baladón. Todavía no están confirmados pero hay tentativas de abrir también en Piriápolis y en Minas. Se trata de locales de 35 a 45 m2 y en varios casos iban a ser inaugurados el año pasado pero la operación se atrasó con la crisis sanitaria.

La mayoría de los locales que abrirán son franquicias. Según contó Baladón, el precio de estas asciende a US$ 25.000 prontas para empezar y con un pedido inicial. 

¡Qué me van a hablar de cumbia! (vuelve La Delio Valdez a UY)

Luego de agotar dos presentaciones en C Art Media en el mes de abril, La Delio Valdez anunció una nueva etapa de su recorrido presentando su gira de teatros 2026, que tendrá entre sus fechas más importantes el sábado 24 de octubre en el histórico Teatro de Verano Ramón Collazo de Montevideo.

La olla de Doña Petrona vuelve a la carga: Marmicoc acelera su expansión (vende 45% más y produce 10.000 unidades al mes)

(Por Juliana Pino) Hay marcas que venden productos y otras que terminan convirtiéndose en parte de la historia cotidiana de una familia. Marmicoc es de las segundas: su olla a presión lleva décadas en las cocinas argentinas, llegó incluso a los recetarios de Doña Petrona y la compañía, que nació en 1948 y hoy está en manos de la tercera generación, atraviesa una nueva etapa de expansión.