Un chileno desarrolló un método con IA para investigar mercados en 5 días (ya desembarcó en Uruguay, busca 10 clientes este año y proyecta expansión regional)

El método ACTA, desarrollado por el chileno Andrés Silva Arancibia, utiliza inteligencia artificial, más de 1.000 fuentes de referencia, revisión científica y trazabilidad para llevar a cabo estudios de mercado en menos tiempo. La propuesta llegó a Uruguay de la mano de Rúbrica Research y Flu Marketing Market Research.

Un estudio de mercado que puede llevar entre uno y tres meses de trabajo, con ACTA puede quedar pronto en cinco días. Silva desarrolló el sistema a partir de su experiencia en investigación de mercados y el uso de herramientas de inteligencia artificial. La reducción de los tiempos también permite ofrecer este tipo de trabajos a un costo menor que el de una investigación convencional, explicó.

Conferencista internacional especializado en transformación digital, marketing e inteligencia artificial, Silva lleva más de dos décadas trabajando en divulgación tecnológica y recorriendo distintos países de Latinoamérica. Su experiencia en investigación de mercados fue el punto de partida para trasladar ese conocimiento a las nuevas herramientas de IA.

Uno de los primeros desafíos fue evitar las conocidas “alucinaciones”: respuestas que pueden sonar correctas, pero que no contienen información interna de las compañías, excepto tienen sustento. Para reducir ese riesgo, ACTA trabaja con una base de más de 1.000 fuentes académicas, científicas, institucionales y estadísticas. El sistema se configuró para priorizar materiales que cumplan con determinados estándares.

¿Cómo funciona el método? Cada investigación pasa por una revisión científica en la que agentes especializados analizan el informe con criterios similares a los utilizados para evaluar trabajos académicos. Cada estudio recibe un puntaje de 0 a 100 y debe superar el 90% para ser aprobado.

La evaluación puede requerir varias rondas. Algunos trabajos alcanzan ese nivel en tres etapas; otros necesitan cinco o siete. Una vez aprobado, el contenido pasa por una instancia editorial, se adapta a la identidad visual del cliente y se transforma en una presentación ejecutiva. También se genera un one-page con los principales indicadores y conclusiones.

La trazabilidad es otro de los componentes de ACTA. Cada afirmación o cifra queda vinculada a la fuente utilizada, de modo que el dato pueda ser contrastado con el material original.

A ese control se suma una revisión humana por muestreo. Silva selecciona distintos puntos del informe y verifica manualmente las afirmaciones y sus referencias para comprobar que los resultados sean correctos.

¿Qué fuentes utiliza? ACTA trabaja principalmente con información pública disponible en Internet: estadísticas, precios, datos sectoriales y otros registros que puedan ser relevados. No necesita necesariamente información interna de las compañías, salvo cuando el trabajo requiere datos que no están disponibles públicamente.

El modelo de negocio consiste en vender estudios de investigación de mercado a empresas. La diferencia frente al esquema tradicional está en la cantidad de tareas que puede realizar la IA y, por consecuencia, en los tiempos y costos de elaboración. Las empresas pueden contratar varios informes o acceder al servicio mediante una suscripción mensual o anual. Además, al trabajar principalmente con información pública disponible online, el servicio puede prestarse a compañías de distintos mercados sin necesidad de contar con una estructura física en cada país.

El desembarco en Uruguay surgió a partir del vínculo entre Silva y Germán Barcala, de Rúbrica, y de la relación previa con Flu Marketing.

El plan es trabajar con empresas uruguayas, generar casos y validar el modelo en el mercado local. Uno de los primeros trabajos se realizó para un laboratorio uruguayo, que contrató más de un estudio. Silva señaló que busca llegar a “10 clientes” antes de fin de año y luego llevar el servicio a otros mercados de la región.

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