La inversión fue realizada por Edintor S.A. rondó entre US$ 2,5 y US$ 3 millones e incluyó no solo la construcción de la nueva nave, sino también la infraestructura logística necesaria para ponerla en funcionamiento, como racks de mayor altura, maquinaria y equipamiento.
La nueva construcción suma 2.800 m² y fue diseñada para quedar conectada con el centro logístico que la empresa ya tenía operativo. De esta forma, ambas naves pasan a funcionar de manera integrada, aprovechando mejor el espacio disponible y permitiendo ampliar la capacidad de la operación.
“Más que una inversión en metros cuadrados, creemos que es una inversión en la capacidad futura de la empresa”, explicó Gonzalo Decia, gerente de Operaciones y Postventa de Edintor SA.
El proyecto incorpora 3.400 nuevas posiciones de palé, pero también una amplia zona de staging, un espacio especialmente relevante para la preparación y organización de la mercadería antes de los movimientos de ingreso y salida.
La decisión de ampliar estuvo directamente relacionada con el crecimiento de la compañía. En los últimos años aumentó el volumen de mercadería, los movimientos de pedidos y también el movimiento de contenedores, haciendo que la capacidad física se convirtiera en uno de los principales desafíos de la operación. “Históricamente, la capacidad de almacenamiento y la operación física fue uno de nuestros cuellos de botella”, señaló Decia.
La ampliación apunta a que la capacidad logística pueda acompañar el crecimiento de la empresa sin convertirse nuevamente en un cuello de botella. Además de absorber el volumen actual, la empresa busca contar con espacio para sumar nuevos productos y seguir ampliando su cartera.
La ampliación también apunta a mejorar la operación diaria. Con una infraestructura más grande y mejor diseñada, Edintor S.A. espera optimizar los movimientos internos, organizar mejor el stock, reducir recorridos y tiempos y absorber mayores volúmenes sin que eso implique aumentar la estructura en la misma proporción.
Decía entiende que el próximo desafío es transformar los metros cuadrados incorporados en mejoras concretas de productividad y servicio. “La obra terminó, pero el proyecto no. Ahora tenemos que transformar esta infraestructura en productividad, eficiencia y en una mejor experiencia para nuestros clientes”, sostuvo.
La nueva capacidad también deja abierta la puerta a una segunda etapa vinculada a tecnología y automatización. La empresa trabaja en proyectos relacionados con la gestión de depósitos, automatización e inteligencia artificial aplicada a las operaciones logísticas.
La ampliación del centro logístico no aparece como un punto final. La empresa ya analiza nuevos proyectos de infraestructura y tecnología, entre ellos la posibilidad de incorporar nuevas naves a medida que el negocio lo requiera. La premisa es anticiparse a las necesidades de la operación en lugar de esperar a que la capacidad vuelva a quedar chica. “No queremos esperar a que la operación nos quede chica para empezar a pensar en el próximo paso. Queremos anticiparnos y construir hoy las capacidades que vamos a necesitar mañana”, explicó Decia.
El gerente también destacó el componente colectivo detrás de la obra. Aunque le tocó liderar el proyecto desde Operaciones, remarcó que la ampliación fue resultado del trabajo conjunto de los distintos equipos de la compañía. “Esto fue un proyecto en equipo. Me tocó liderar, pero es el trabajo y esfuerzo de todo un equipo”, concluyó.