Con el inicio de clases, Zenit —la marca uruguaya de mochilas que acompaña a generaciones desde hace décadas— lanza una campaña con fuerte impronta social para que más chicos puedan empezar el año lectivo con la misma ilusión.
La propuesta es simple y potente: quienes lleven su mochila usada, en buen estado, a cualquiera de las sucursales de Zenit recibirán un crédito a favor para la compra de una nueva. Las mochilas recolectadas serán donadas a la organización Mi Mochi, que se encargará de entregarlas a niños con menos posibilidades económicas, permitiéndoles comenzar las clases con una mochila propia y en buen estado.
La iniciativa parte de una convicción profunda de la marca: una mochila no es solo un objeto. Es el lugar donde se guardan cuadernos, pero también expectativas, amistades, primeras cartas, meriendas compartidas y sueños que empiezan a tomar forma.
“Hace años que acompañamos a los uruguayos en cada comienzo de clases. Sabemos lo que representa una mochila nueva: es ilusión, es expectativa, es la sensación de que algo importante empieza. Con esta campaña quisimos que ese comienzo no dependa de una posibilidad económica, sino que sea una oportunidad para más chicos”, señala Alejandro Schein, fundador de Zenit.
La acción busca generar un círculo virtuoso: facilitar la renovación de mochilas, promover el consumo consciente y, al mismo tiempo, extender la vida útil de productos que todavía tienen muchas historias por vivir.
De esta forma, Zenit refuerza su compromiso con la comunidad, transformando un gesto cotidiano en una oportunidad concreta para que más niños puedan empezar el año con la mochila vacía… lista para llenarla de sueños. ✨