¿Cómo comenzó tu trayectoria?
Mi trayectoria siempre estuvo guiada por el medio ambiente. Me formé en el exterior en tecnologías que en Uruguay todavía no contaban con marco normativo específico, con una premisa clara: los desafíos ambientales se resuelven de forma más inteligente colaborando con los servicios ecosistémicos y con una visión holística.
La génesis de Río Azul surgió cuando confluyó esa base técnica con el perfil de mi socio, Marcelo Argenzio. Unimos perfiles complementarios de la ingeniería aplicada con la visión de desarrollo de negocio para transformar ese conocimiento en una solución escalable.
En 2022 identificamos una necesidad evidente: la red pública no llega a gran parte del territorio y las alternativas tradicionales (pozos negros o camiones barométricos) son caras, ineficientes y ambientalmente insostenibles. Vimos que en varios países los humedales construidos eran la norma por defecto para comunidades/emplazamientos descentralizados y adaptamos esa tecnología a nuestro contexto. Con el apoyo de la ANII y una primera ronda ángel, pasamos rápidamente del diseño técnico a la validación en obras reales.
¿Cómo está hoy tu empresa?
Hoy Río Azul dejó atrás la etapa de validación inicial para entrar de lleno en una fase de tracción y escalamiento. Superamos la barrera crítica de los primeros años demostrando que la solución funciona técnica y comercialmente: ya contamos con 57 plantas operativas en 15 departamentos y más de 70 proyectos vinculados, abarcando desde hogares y escuelas rurales hasta industrias y desarrollos inmobiliarios.
Hoy el foco está puesto en la eficiencia y la estandarización. Por un lado, incorporamos capas de telemetría 24/7 para monitoreo a distancia en tiempo real, lo que nos da control operativo continuo. Por otro, estamos ultimando los acuerdos para poner en marcha una validación científica junto a la Universidad de la República y la ANII, con el objetivo de respaldar con datos académicos locales el rendimiento de nuestros sistemas con humedales. La tecnología ya está probada en el terreno; el desafío actual es multiplicar el alcance sin perder calidad.
¿Cómo evalúas el contexto económico y empresarial este 2026?
Uruguay es un mercado donde la sostenibilidad está viviendo un cambio de madurez: dejó de ser un ejercicio de imagen corporativa para transformarse en una variable directa de eficiencia financiera y mitigación de riesgos.
En nuestro sector, el contexto está marcado por dos vectores claros. A nivel local, las exigencias ambientales y las lecciones de las sequías e inestabilidad climática convirtieron la gestión de efluentes y el reúso de agua en una necesidad económica urgente para industrias y desarrolladores. A nivel global, la agenda climática y los ODS están canalizando fondos y financiamiento verde hacia proyectos con impacto real.
Los desafíos pasan por desarmar paradigmas tradicionales y demostrar que resolver el saneamiento no requiere obras faraónicas ni sobrecostos operativos. En definitiva, para el empresariado uruguayo la sustentabilidad ya no es un costo adicional, sino una decisión de rentabilidad: el valor no está en cumplir por cumplir, sino en transformar un pasivo ambiental en un activo económico.
¿Cuáles son las próximas novedades para este año?
El foco principal está en el despliegue de nuestro modelo de licenciamiento de tecnología y marca. Buscamos transferir nuestro know-how y soporte técnico a constructoras, consultoras ambientales, arquitectos y desarrolladores para que el saneamiento basado en humedales se integre como estándar desde el plano inicial en cualquier punto del país.
En paralelo, en los próximos meses pondremos formalmente en marcha el proyecto de investigación y validación científica junto a la Udelar y la ANII. A esto sumamos una línea estratégica muy concreta: estamos articulando activamente y abriendo canales de diálogo con el sector público e intendencias para desarrollar prototipos y proyectos piloto a mayor escala.
Finalmente, buscamos capitalizar la red que nos abrió el paso por el programa YLAI y la aceleradora de Stanford para comenzar a tender los primeros puentes y evaluar oportunidades de expansión en la región.
Ya que estamos cumpliendo 20 años con InfoNegocios, ¿nos podrías regalar tu feedback sobre nuestro medio de comunicación?
Cumplir dos décadas marcando la agenda empresarial de Uruguay refleja vigencia y consistencia. Para nosotros lo más valioso de InfoNegocios es que va más allá de dar noticias: crea ecosistema. Iniciativas como "Te invito a comer" demuestran esa capacidad de sentar a la mesa a actores de rubros muy diversos para generar cruces estratégicos que de otro modo tardarían mucho tiempo en ocurrir. ¡Felicitaciones a todo el equipo por estos 20 años!
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