Mié 17/09/2008
La carne uruguaya, lenta pero firmemente, se está haciendo un lugar en la gastronomía internacional. Y muchos empresarios ya están “exportando” no sólo carne sino modelos de negocios vinculados al producto. Una de las recientes experiencias fue la de la parrillada que se montó en la
Expo Zaragoza, un emprendimiento mixto entre empresarios gastronómicos e
Inac, que en un par de meses tuvo más de 80.000 comensales y planea replicarse en otras ciudades españolas. Pero hay otras experiencias también exitosas como la de la parrilla uruguaya
Obelisco en Beijing, China, de la que participa el empresario uruguayo
Boris Gottesman, propietario de
El Novillo Alegre, quien viajó con el presidente Vázquez a Israel hace poco y estudia la posibilidad de abrir un restaurante en ese país.