La Panera Rosa volverá a decir presente en Carrasco este abril. Tras haber cerrado en 2025 su local de la esquina de Arocena y Gabriel Otero, la marca —que en Uruguay opera bajo el formato de franquicia— prepara su regreso a una de las zonas más codiciadas de Montevideo con la apertura de un nuevo restaurante a pocos metros de su anterior ubicación.
La inversión para este desembarco ronda los U$S 250.000, en un proyecto que implicó no solo el reacondicionamiento integral del espacio, sino también una adaptación cuidadosa a las exigencias patrimoniales del inmueble elegido.
Es que el local de la cadena —cuyo origen es argentino— funcionará en una casona sobre Arocena, entre Otero y Schroeder, donde anteriormente operaba La Croissantería. Se trata de una propiedad con valor patrimonial, lo que condicionó los tiempos y la dinámica de obra. “Había todo un tema de permisos que había que esperar, que demoraba mucho tiempo. Cada cosa que ibas a mover o tocar de la casa tenía que ser autorizada, y eso llevaba meses”, explicó el gerente de La Panera Rosa en Uruguay, Mauricio Dobal, en diálogo con InfoNegocios.
Esa complejidad regulatoria fue uno de los factores que extendió los plazos, aunque hoy el proyecto está en su tramo final. “Adentro está prácticamente pronto. Falta la fachada, que no se puede modificar, solo se va a pintar. En un plazo máximo de 30 días estará abierto”, adelantó.
El regreso a Carrasco no es casual ni improvisado. Forma parte de una estrategia que siempre estuvo en carpeta tras el cierre del local anterior. “Cuando se cerró, se hizo sabiendo que íbamos a abrir. Siempre hubo un plan de regresar”, sostuvo Dobal.
La elección de Arocena vuelve a colocar a la marca en una de las arterias comerciales más relevantes de la capital. “Es una zona que, si no es la más top de Montevideo, pega en el palo. Por algo están las marcas que están ahí. Tiene valor estar en Carrasco”, señaló el ejecutivo.
Actualmente, La Panera Rosa cuenta con presencia en Punta Carretas Shopping y en Paseo La Barra (Maldonado), con desempeños que varían según la estacionalidad pero que consolidan a la marca en el mercado local. En ese esquema, Carrasco aparece como una pieza clave, tanto por posicionamiento como por volumen potencial.
“En su momento, cuando arrancó, funcionaba muy bien en Carrasco. Punta Carretas funciona muy bien y La Barra, en verano, también. Así que estamos expectantes por poder reabrir”, afirmó Dobal.
El nuevo local mantendrá la identidad de la marca, conocida por su impronta estética y su fuerte anclaje en la pastelería y la cafetería, aunque con una propuesta gastronómica más amplia. “La realidad es que es un restaurante. Tiene menú ejecutivo al mediodía, sándwiches, carnes, pastas, ensaladas. Si bien es más conocido por la pastelería, no es solo eso”, subrayó.
De cara al futuro, la compañía evalúa nuevas oportunidades de expansión en Pocitos, en particular en las inmediaciones del Montevideo Shopping, aunque sin anuncios cerrados por el momento.
Por ahora, el foco está puesto en volver a abrir las puertas en Carrasco, en una casona que obliga a dialogar con la historia mientras se proyecta hacia el negocio gastronómico contemporáneo.
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Sergio Peteco :
HAY QUE CUIDAR EL PATRIMONIO DEL URUGUAY Y NO AVASALLA LO TODO, POR AMBICIONES! LAS REGULACIONES TIENDEN A ESO, AL RESPETO, COMPETITIVIDAD JUSTA, Y ORDENAMIENTO!