Te presentamos el whisky más caro que se vende en Uruguay

La botella de Whyte & Mackay 40 años cuesta en la licorería Los Domínguez $ 79.800. Solía tener un valor de $ 98.000 y hace poco su precio fue rebajado. Es el whisky más caro que se comercializa en Uruguay (sin considerar los que se venden dentro de los Free Shops).

“Hace siete años que trabajo en Los Domínguez (de Montevideo Shopping) y desde que estoy solo se vendieron dos o tres”, comentó un empleado de la empresa a InfoNegocios. Su compañero lo interrumpió y dijo “hace cuatro que trabajo acá y nunca vendí uno”.

Según ellos, la exclusividad de este producto es lo que hace que tenga este valor. Solo se produjeron 1.000 ejemplares de esta bebida en el mundo.

Como lo indica su botella, el Whyte & Mackay 40 años fue destilado en el año 1966 y fue añejado durante 40 años para que hoy tenga el sabor que tiene. Claro está, son pocos los privilegiados que lo probaron.

Tu opinión enriquece este artículo:

Adiós a VeDi y al papel: Mi Docta pone más de 260 trámites online y también mide cuánto trabajan los empleados públicos (5.000 ya fueron capacitados)

(Por Juliana Pino) Tras un año y medio de desarrollo, la Municipalidad de Córdoba presentará este viernes 4 Mi Docta, el nuevo ecosistema digital que reemplazará a VeDi desde el lunes 7. Con más de 260 trámites digitales, 69.211 gestiones realizadas desde marzo y un tiempo de respuesta promedio de 7 días, la plataforma busca terminar con el papel y sumar control en tiempo real sobre la productividad de los empleados municipales.

Ricardito cruzó el charco bien acompañado (la golosina uruguaya desembarca en Argentina de la mano de Billiken)

Ricardito es fabricado por la empresa uruguaya Chocolates Haas y llegó a Argentina con un doble objetivo: reencontrarse con los uruguayos que viven allí y conquistar nuevos consumidores. Argentina siempre fue un mercado de especial interés para la tradicional golosina uruguaya y, según explicaron desde la empresa, el desembarco responde principalmente a una demanda sostenida de compatriotas que buscaban volver a encontrar el producto. A esto se suma el desafío de presentar Ricardito al público argentino y posicionarlo como una golosina asociada a la identidad uruguaya.