El rico mundo de las ópticas.

Enrique Jinchuk, director de Óptica Lux, está recién llegado de Italia, donde participó en Mido (Mostra Internazionale di Ottica, Optometria e Oftalmología) la feria óptica más grande del mundo. Parece que el número uno del rubro es Leonardo del Vecchio, presidente de Luxottica Group y uno de los afortunados más ricos del mundo (puesto 77 en el ranking de Forbes). Resulta que Luxottica es dueña de unas 7.500 tiendas minoristas, incluyendo las cadenas de Estados Unidos Sunglass Hut y LensCrafters. Entre las marcas que posee Luxottica está Ray-Ban y tiene otras 18 marcas propias. En 2006 vendió 14 millones de pares de lentes Ray-Ban y en 2007 don del Vecchio anduvo aún mejor: 16 millones. Además de toda esta data, Enrique nos contó que a principios de 2009 habrá un cambio mundial en las tendencias de óptica, porque en marzo en Italia se hace el lanzamiento de la moda en accesorios y junto con ellos van los lentes.

Adiós a VeDi y al papel: Mi Docta pone más de 260 trámites online y también mide cuánto trabajan los empleados públicos (5.000 ya fueron capacitados)

(Por Juliana Pino) Tras un año y medio de desarrollo, la Municipalidad de Córdoba presentará este viernes 4 Mi Docta, el nuevo ecosistema digital que reemplazará a VeDi desde el lunes 7. Con más de 260 trámites digitales, 69.211 gestiones realizadas desde marzo y un tiempo de respuesta promedio de 7 días, la plataforma busca terminar con el papel y sumar control en tiempo real sobre la productividad de los empleados municipales.

Ricardito cruzó el charco bien acompañado (la golosina uruguaya desembarca en Argentina de la mano de Billiken)

Ricardito es fabricado por la empresa uruguaya Chocolates Haas y llegó a Argentina con un doble objetivo: reencontrarse con los uruguayos que viven allí y conquistar nuevos consumidores. Argentina siempre fue un mercado de especial interés para la tradicional golosina uruguaya y, según explicaron desde la empresa, el desembarco responde principalmente a una demanda sostenida de compatriotas que buscaban volver a encontrar el producto. A esto se suma el desafío de presentar Ricardito al público argentino y posicionarlo como una golosina asociada a la identidad uruguaya.