El Instituto Vidart arranca con US$ 10 millones y prevé tener 20 investigadores y estudiantes en su primera etapa

El Instituto Vidart, presentado como el primer Centro Nacional de investigación en Inteligencia Artificial de Uruguay, comenzó su actividad con un presupuesto inicial de US$ 10 millones para los próximos cuatro años, financiado mediante un préstamo del BID. El objetivo es funcionar como un punto de encuentro entre academia, empresas y Estado para desarrollar investigación aplicada en IA y acelerar su adopción en el país. “La referencia que usamos más clara es como si fuera un Instituto Pasteur de la Inteligencia Artificial”, explicó Matías Di Martino, director científico del Instituto Vidart

En diálogo con InfoNegocios, Di Martino explicó que el presupuesto se ejecutará de forma gradual y la institución ya trabaja en la captación de nuevos recursos privados e internacionales, con la intención de que los US$ 10 millones funcionen como un piso. Para la primera etapa, Vidart prevé contar con unas 20 personas entre investigadores y estudiantes de posgrado, mientras que durante las próximas semanas abrirá llamados para conformar cuatro grupos de investigación, vinculados a visión artificial, robótica, lenguaje natural y otras áreas de conocimiento. La expectativa es que los grupos estén definidos a fin de año y funcionando desde enero.

La apuesta ya tiene proyectos en marcha. En el área de visión artificial se trabaja, entre otras líneas, en robótica aplicada a entornos agrícolas, buscando que los robots puedan desplazarse de forma autónoma y eficiente. También existe un proyecto para mejorar la resolución de imágenes satelitales, en colaboración con UTEC, mientras que otra línea utiliza inteligencia artificial para el análisis del lenguaje de señas uruguayo mediante modelos multimodales. En salud, el centro trabaja en proyectos vinculados a la detección temprana del autismo y a la estimulación magnética transcraneal utilizada en tratamientos contra la depresión.

El vínculo con el sector privado será otro de los pilares del instituto. Vidart ya mantuvo reuniones con la CUTI, la Cámara de Industrias y empresas como UPM y Conaprole, entre otras, para identificar problemas que puedan abordarse mediante investigación avanzada en IA. La idea es que el instituto desarrolle la prueba de concepto y la investigación, mientras que las empresas tecnológicas actúen posteriormente como partners para llevar esas soluciones a la práctica. Según Di Martino, el objetivo es que las compañías puedan recuperar con creces el dinero destinado a investigación a través de mejoras de procesos y desarrollo de propiedad intelectual: “que esa investigación que están financiando la recuperen con creces y en realidad recuperen el doble, el triple o cuatro veces lo que están invirtiendo”.

Además de desarrollar proyectos en Uruguay, el Instituto Vidart busca posicionar al país dentro de la investigación internacional en IA. Para eso prevé un programa de Research Fellow, destinado a facilitar la llegada de investigadores del exterior y la reinserción de talento, mientras que los nuevos grupos buscarán trabajar sobre tecnologías de frontera. “La idea es que en el centro mismo se creen ideas de cómo se puede mejorar y estar realmente jugando en primera y no corriendo la de atrás”, señaló Di Martino.

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