El uso del celular en el aula es un tema cada vez más estudiado en Uruguay y el mundo y cómo restringirlo es un debate vigente. En este contexto, una startup uruguaya decidió intervenir y apostar por un sistema en esa línea dirigido a instituciones educativas.
La empresa se llama MotivEd, fue fundada hace pocos meses y en este año lectivo ya comenzó a trabajar con tres colegios en el país, mientras avanza en conversaciones para desembarcar en Argentina con una red de otras nueve instituciones.
La propuesta combina un dispositivo físico con una plataforma formativa. El corazón operativo son fundas magnéticas que bloquean la señal del teléfono durante el horario escolar. “MotivEd es un programa institucional que acompaña a los colegios a gestionar el uso del celular desde un enfoque pedagógico y humano”, explica a InfoNegocios Uruguay Nicolás Viñales, socio fundador de la compañía.
“Combinamos una herramienta operativa innovadora —unas fundas de cierre magnético que bloquean el uso y las notificaciones— con una plataforma educativa para estudiantes, docentes y familias que promueve un uso más consciente de la tecnología”.
La propuesta, según Viñales, no persigue la prohibición sino la creación de entornos. “La idea es recuperar el aula y el colegio como un espacio de atención, aprendizaje y vínculo humano. Que nuestros hijos puedan aprender y vincularse sin que una pantalla compita cada minuto por su atención”.
La startup nació en junio de 2025, luego de que sus fundadores analizaran los principales desafíos del sistema educativo. En un principio, el equipo —con fuerte impronta tecnológica— evaluó desarrollar soluciones digitales. Sin embargo, el diagnóstico los llevó en otra dirección. “Nos dimos cuenta de que el problema más a la mano no era la falta de tecnología, sino la necesidad de crear espacios para que los alumnos se enfoquen en clase y se vinculen mejor en los recreos”.
El contexto regional aportó señales claras. En América Latina, países como Brasil, Chile y Bolivia avanzaron en regulaciones sobre el uso del celular en las escuelas. En Uruguay existe un proyecto de ley en discusión y en Argentina el tema forma parte de la agenda pública, en especial en la Ciudad de Buenos Aires. A nivel global, el sistema en el que se inspira la solución operativa ya supera el millón de estudiantes en más de 2.000 escuelas de Estados Unidos y Europa.
El diagnóstico local también es elocuente. En las últimas pruebas PISA, Uruguay se ubicó entre los países con mayor tasa de distracción por celular en el aula: más de la mitad de los estudiantes reportó haberse distraído con un dispositivo propio o ajeno durante la evaluación.
Con ese telón de fondo, MotivEd inició su implementación en tres instituciones privadas: el San Juan Bautista, el Instituto Preuniversitario de Montevideo (Preu) y el Colegio Santa Elena. En total, 600 alumnos comenzarán a utilizar el sistema este año. La empresa, además, mantiene conversaciones con colegios de Chile, Argentina y Paraguay para cerrar pilotos iniciales.
El modelo de negocios es el siguiente: los colegios pagan un precio único por alumno —entre US$ 20 y US$ 25— que incluye las fundas magnéticas, el acceso permanente a la plataforma educativa y el acompañamiento institucional. Antes de la contratación definitiva, la startup ofrece pruebas piloto gratuitas de 30 días para que las instituciones evalúen la herramienta en grupos reducidos.
El pago se realiza una sola vez y la reposición de fundas, cuya vida útil ronda los dos años, se cobra únicamente en caso de ser necesaria.
“Nosotros no vendemos solo las fundas. El programa incluye el acompañamiento y la plataforma formativa”, subraya Viñales. Esa dimensión pedagógica constituye el diferencial que la empresa reivindica frente a otras soluciones del mercado. “No es prohibir, es educar y acompañar”, enfatiza.
La operativa busca minimizar fricciones. Los estudiantes conservan el teléfono en su poder dentro de la funda bloqueada, lo que evita conflictos asociados al retiro físico del dispositivo. Los docentes y responsables designados cuentan con imanes portátiles para desbloquear los equipos cuando una actividad lo requiere —por ejemplo, en una clase específica o en el campo deportivo— y existen puntos fijos en la salida del colegio para que los alumnos puedan abrir sus fundas de manera ágil.
Detrás de MotivEd hay un equipo de ocho personas que combina perfiles comerciales, desarrolladores de software y referentes del ámbito educativo. Entre los cofundadores se encuentran dos directores de colegio con más de 20 años de experiencia, quienes aportaron el diseño pedagógico y el conocimiento del funcionamiento interno de las instituciones. La pata tecnológica, con especialistas en desarrollo e inteligencia artificial, apunta a sostener la escalabilidad regional.
La expansión hacia Argentina se presenta como el próximo hito. La compañía negocia un piloto de tres meses con una red de nueve colegios y ya mantiene conversaciones con organizaciones de padres y actores del ecosistema educativo. “Estamos creciendo de una manera cuidada. La clave es medir los resultados y demostrar con datos que el programa mejora la convivencia, el foco y la participación en el aula”, sostiene Viñales.
A mediano plazo, la ambición es regional. La empresa observa un mercado potencial de 59 millones de alumnos de entre 10 y 16 años en América Latina, de los cuales alrededor del 20% asiste a instituciones privadas. En el horizonte de cinco a diez años, MotivEd proyecta presencia en toda la región y también en el ámbito público.
El plan estratégico no se agota en el segmento institucional. La startup evalúa trasladar su modelo de negocios del B2B al B2C y ofrecer soluciones para el uso doméstico. La idea es que las familias puedan acceder tanto a herramientas físicas como a contenidos formativos para gestionar el vínculo con las pantallas en el hogar.
“Somos una startup con propósito”, afirma Viñales y completa: “El impacto que podemos tener en el aprendizaje y en la convivencia es enorme”.
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Sergio Peteco :
EN MUCHOS PAÍSES EUROPA Y SE EVALÚA EN ARGENTINA, YA LAS ESCUELAS PROHÍBEN A SUS ALUMNOS CONCURRIR CON CELULARES... Y EN LICEOS TAMBIÉN! CREO ES LA MEJOR INICIATIVA Y OJALÁ SEA NOTICIA EN URUGUAY YA ESTE AÑO O EL PRÓXIMO QUE EN NINGÚN CENTRO ESTUDIO DEL PAÍS ESCUELAS, LICEO, UTU LOS ESTUDIANTES LLEVEN, TENGAN O MANEJEN SUS CELULARES EN CLASE! ME PARECE UNA INICIATIVA, RESOLUCIÓN LÓGICA, REALISTA Y DE SENTIDO COMÚN! LOS GURISES DEBEN ESTAR COMO EN EL PASADO, 100% CONCENTRADOS EN LA CLASE, ESTUDIOS, EDUCACIÓN! DE LO CONTRARIO SE NOS VA LA EDUCACIÓN Y SOCIEDAD.... AL DEMONIO! Y LOS PADRES SON LOS 1ROS RESPONSABLES EN QUITARLE LOS CELULARES A LOS NIÑOS Y JÓVENES, PARA QUE NO LOS LLEVEN A CLASE!