“Si no lo contrata la empresa, lo contrata el narco” (Elisa Facio, presidenta de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa sobre su programa Liberados)

La ACDE busca sumar empresas y voluntarios individuales para colaborar con personas que cumplieron prisión por cometer delitos pero que quieren “un cambio en sus vidas” y “otra oportunidad”.

Salir de la privación de libertad en Uruguay es sinónimo de incertidumbre y en muchos casos (casi el 70% según los últimos datos) también de reincidencia.

Ante este panorama, el programa Liberados de Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE) busca cambiar el destino de quienes recuperan la libertad, conectando al sector empresarial con una población históricamente invisibilizada.

La iniciativa, que hoy articula con 25 empresas, 65 voluntarios y mantiene a unas 70 personas liberadas trabajando, apunta a que el empleo formal funcione como una barrera concreta frente al delito, el narcotráfico y la situación de calle. A su vez, unas 100 personas privadas de libertad se capacitan cada año en la etapa previa a su egreso.

“El impacto más importante es visibilizar el problema y concientizar al mundo empresarial de que tenemos que darle una oportunidad a estas personas”, explicó la presidenta de ACDE, Elisa Facio, en entrevista y sumó: “Si no los contrata la empresa, lo contrata el narco”.

El programa no comienza cuando la persona sale de prisión, sino antes. ACDE trabaja en la etapa de pre egreso —los últimos meses de reclusión— dentro de unidades como el Comcar y Punta de Rieles, en coordinación con la Dirección Nacional de Apoyo al Liberado (Dinali).

Allí, los participantes reciben formación en habilidades blandas, preparación para entrevistas laborales y herramientas básicas de inserción. “Trabajamos con personas que quieren un cambio en sus vidas, que quieren otra oportunidad”, señaló Facio.

El proceso incluye además una alianza con Manpower, que colabora en la identificación de perfiles y en la vinculación con potenciales empleadores.

Una vez insertos en el mercado laboral, los liberados continúan acompañados por voluntarios y referentes dentro de las empresas, en un esquema que busca sostener la experiencia en el tiempo. “Muchas veces no hay cultura de trabajo, entonces ese acompañamiento es clave para que puedan sostener el empleo”, explicó.

Si bien la construcción aparece como uno de los principales rubros de inserción —por su alta demanda de mano de obra—, el programa ya muestra casos en sectores diversos: desde tareas administrativas en instituciones de salud hasta roles en depósitos o empresas importadoras.

“No es un sector específico, es variado”, dijo Facio, quien destacó que incluso hay compañías que contratan liberados sin ser socias de ACDE.

Uno de los ejemplos es Teyma, que desde hace años emplea tanto a personas privadas de libertad como a liberados. “Han contratado más de 100 personas y muchas veces terminan incorporando a los mejores a su plantilla fija”, relató.

El programa surge como respuesta a una problemática estructural. Según datos mencionados por Facio, unas 30 personas salen diariamente de las cárceles en Uruguay, y aproximadamente la mitad no tiene un lugar donde vivir.

“Es evidente que si la gente no tiene oportunidades, termina cayendo de nuevo en el delito”, afirmó. En ese sentido, el empleo aparece no solo como una herramienta de inclusión, sino como una política de prevención.

Las experiencias, asegura, son en su mayoría positivas. “La tasa de éxito es la misma que cuando contratás a cualquier persona. No tenés 100% de garantía nunca”, sostuvo.

El crecimiento del programa depende de dos variables: más empresas dispuestas a contratar y más voluntarios que acompañen los procesos. Hoy participan personas de distintas organizaciones y perfiles, sin necesidad de pertenecer a ACDE ni compartir una misma religión.

“Necesitamos empresas que abran sus puertas y voluntarios que ofrezcan su tiempo para que estos procesos sean exitosos”, resumió Facio.

En paralelo, la organización también trabaja en la sensibilización del ecosistema empresarial. “La empresa es una maquinaria importante dentro de la sociedad, no solo por los productos y servicios que ofrece, sino por el trabajo que genera”, afirmó.

El desafío, entonces, va más allá de los números actuales. Se trata de instalar una lógica en la que el sector privado asuma un rol activo en la reinserción social, entendiendo que detrás de cada oportunidad laboral hay también una forma concreta de reducir la reincidencia y cortar circuitos de exclusión.

Porque, como sintetizó Facio, “son personas que quieren cambiar de vida. Y si no encuentran una salida, el riesgo es que vuelvan a lo mismo”.

Tu opinión enriquece este artículo:

ALUR evalúa una planta de pretratamiento de aceites y espera la definición de HIF para sumarse a los combustibles sintéticos

(Por Antonella Echenique) Con una facturación de US$ 234,4 millones en 2025, ALUR evalúa instalar una planta de pretratamiento de aceites en Montevideo para producir materia prima destinada a diésel renovable y combustibles sostenibles de aviación (SAF). Asimismo, sigue de cerca el proyecto de HIF en Paysandú, donde podría convertirse en proveedor de CO₂ para la producción de combustibles sintéticos. La compañía cerró el año con récord de producción de etanol en Paysandú, operando prácticamente al máximo de su capacidad.

¿El shopping de contenedores más grande del mundo estará en la frontera entre Brasil y Uruguay? Atlântico Shopping se construirá con 300 módulos reciclados

(Por Antonella Echenique) El proyecto demandará una inversión de US$ 30 millones e incluirá un shopping, propuestas gastronómicas, espacios de entretenimiento y una oferta orientada al turismo. Con cerca de 300 contenedores reciclados, Atlântico Shopping aspira a convertirse en el mayor centro comercial construido con este sistema a nivel mundial, superando al actual referente ubicado en Seúl.

Integración física y digital, hidrovía y la relación con la UE serán los temas centrales de la cumbre del Mercosur

La próxima cumbre de jefes de Estado del Mercosur, que se celebrará en Asunción, contará con una participación histórica que refleja el creciente interés internacional en el bloque y, en particular, en el rol de Paraguay como anfitrión y presidente pro tempore. El canciller nacional, Rubén Ramírez Lezcano, confirmó la presencia de siete jefes de Estado, incluyendo a los cinco mandatarios de los países del Mercosur y a los presidentes de Chile, José Antonio Kast, y de Ecuador, Daniel Noboa.