Los seis locales de Buenos Aires serán una “copia no oficial” de La Pasiva uruguaya (¿conflicto legal en puerta?)

Lo que comenzó siendo una buena noticia de negocios podría terminar en una compleja trama judicial entre empresarios de Uruguay y Argentina, ya que quien registró la marca La Pasiva en Argentina no contaría con el visto bueno del dueño de la franquicia en Uruguay y Brasil. Tal como nos comentó Pedro Kechichian, no hay ningún tipo de vínculo de la empresa creadora de la marca y Tomasa Molina, quien tuvo la astuta idea de registrar la marca en Argentina hace unos años, imposibilitando así, la llegada “oficial” de la cadena de restaurantes a la capital argentina. Cuando la consultamos directamente Molina se reservó detalles y nos derivó a su representante uruguayo. Mientras tanto, el fundador de la cadena de restaurantes, que dijo no querer hablar del tema porque está muy molesto y preocupado con la decisión de Molina de utilizar la marca para abrir restaurantes en Buenos Aires, no descartó acciones legales. Según pudimos averiguar, abrir una franquicia de La Pasiva cuesta entre US$ 80.000 y US$ 100.000, dependiendo de la locación. La noticia ya despertó interés de parte de los consumidores argentinos para quienes el restaurante goza de muy buena reputación, sobre todo por los “chivitos charrúas”, y se pueden ver comentarios al respecto en Twitter. Habrá que seguir de cerca el desenlace de esta historia.

¡Qué me van a hablar de cumbia! (vuelve La Delio Valdez a UY)

Luego de agotar dos presentaciones en C Art Media en el mes de abril, La Delio Valdez anunció una nueva etapa de su recorrido presentando su gira de teatros 2026, que tendrá entre sus fechas más importantes el sábado 24 de octubre en el histórico Teatro de Verano Ramón Collazo de Montevideo.

La olla de Doña Petrona vuelve a la carga: Marmicoc acelera su expansión (vende 45% más y produce 10.000 unidades al mes)

(Por Juliana Pino) Hay marcas que venden productos y otras que terminan convirtiéndose en parte de la historia cotidiana de una familia. Marmicoc es de las segundas: su olla a presión lleva décadas en las cocinas argentinas, llegó incluso a los recetarios de Doña Petrona y la compañía, que nació en 1948 y hoy está en manos de la tercera generación, atraviesa una nueva etapa de expansión.