Lo único que puede salvar al gas por cañería es la planta regasificadora

Hace poco más de un mes, el presidente de Petrobras anunciaba enfáticamente que la gigante energética brasileña no dejaría “quebrar” a Montevideo Gas, compañía proveedora de gas por cañería en Montevideo, en la que posee el 66% de las acciones (el 34% restante pertenece a Pan American Energy). Pero el viernes desayunamos con la noticia de que el Estado uruguayo intervenía la compañía para evitar la quiebra y barajar de nuevo. La empresa tiene una deuda de US$ 50 millones y sólo 45.000 clientes a los que distribuye unos 250.000 m3 por día. Ancap quiere entrar en el negocio de la distribución en 2013 cuando esté pronta la regasificadora.

A fines de marzo, el presidente de Petrobras dijo que “los problemas económicos de Montevideo Gas tienen que ser resueltos por Montevideo Gas”, y recordó que en los últimos tiempos invirtió US$ 30 millones en el recambio de las tuberías. Pero no parece ser suficiente. La deuda roza los US$ 50 millones y la facturación proveniente de los 45.000 clientes (los mismos que tenía en 1994 cuando pasó de manos estatales a privadas) no ayuda a equilibrar las cuentas. La distribución de gas por cañería es actualmente menor a 250.000 m3 diarios, pero de concretarse la planta regasificadora que está licitando el Estado uruguayo, en 2013 el flujo podría incrementarse a 2 millones de m3 por día. La planta regasificadora se ubicará 8 kilómetros mar adentro y comenzaría tratando 10 millones de m3 diarios, con una posible ampliación a 15 millones. Participarían del negocio las empresas estatales Ancap y UTE, por Uruguay, y Enarsa, por Argentina. Si sos usuario de gas por cañería en Montevideo podés contarnos tu experiencia.

Tu opinión enriquece este artículo:

La Administración de Ferrocarriles de Uruguay le saca la telaraña a 2.000 inmuebles (suma acuerdos para nuevos usos en todo el país)

La Administración de Ferrocarriles trabaja en la actualización de su inventario patrimonial, con más de 2.000 padrones distribuidos en todo el país, y avanza en convenios con gobiernos departamentales. En ese sentido, ya firmó con 12 intendencias y negocia con las 7 restantes. El foco está puesto en abrir nuevos destinos productivos, sociales y logísticos para activos hoy subutilizados.